Psi y que

Lavado de cerebro sin shampoo

Las teorías, métodos y técnicas de un saber científico, además de jugar un papel central en las formas en cómo nos relacionamos y nos concebimos como sujetos, también nos indican los grados de libertad o control social que se viven en una sociedad específica. Al respecto, algunas interrogantes son indispensables: ¿En qué momento la psicología dejó de ser el vehículo privilegiado para el ejercicio de la racionalidad y se convirtió en la prostituta de aficionados y esnobistas del cambio personal? ¿Si el coaching "hablara" qué diría sobre su papel como dispositivo tecnocrático del neoliberalismo salvaje? ¿Qué "diría" el coach como el predicador de discursos pragmatistas y, en el caso de la modalidad coercitiva, cómo justificarían su dinámica sectaria?

En una investigación en curso sobre las implicaciones psicosociales y neurobiológicas del coaching coercitivo (Cerezo, Calixto y Espinoza, En prensa), se ha identificado que la captación a este tipo de grupos sectarios al principio debe ser atractiva, prometedora y generadora de altas expectativas. La captación parece estar dirigida explícitamente a personas vulnerables psicológicamente y por ello, la promesa de mayor gozo en los diversos niveles es esencial. En relación a la dinámica de trabajo, la persuasión coercitiva destruye el sistema de creencias de las personas, son reemplazadas por las del programa de "entrenamiento" y gradualmente se crea la percepción de que su existencia hasta ese momento ha sido banal e improductiva. Las probables víctimas, deben poner especial atención al control del ambiente mediante los cambios de temperatura, los espacios cerrados, el uso de la música, los horarios atípicos, extensos y un manejo confuso del lenguaje como medios para influir emocionalmente, vulnerar lentamente los límites, disminuir los niveles de alerta y debilitar el pensamiento crítico. En esta dinámica, es indudable la presencia de varias técnicas descritas por especialistas del control mental como Lifton (1989).

Algunos grupos, agregan la ejecución de tareas monótonas y repetitivas, dramatizaciones, tareas vocales (canciones por subgrupo), técnicas de hiperventilación, cambios en la dieta, psicodramas y bailables que constituyen además de técnicas de persuasión coercitiva, verdaderos inductores de estados disociativos. Otro elemento sectario presente es la confesión pública ante los miembros del grupo (Hassan, 1998, Lifton, 1989). La revelación pública de sus más íntimos secretos, incluye actos delictivos o criminales que permanecen en la más absoluta impunidad. Otras prácticas "vivenciales" vulgarizan el trabajo terapéutico, transgreden la dignidad humana y connotan al dolor emocional o la humillación como una experiencia de vida necesaria para desarrollar el "potencial humano". Personas incitadas a pasear semidesnudas por la calle, disfrazados y maquillados ridículamente, que caminan sobre las brasas o cristales rotos, que doblan barras de acero o rompen tablas de madera maciza con las manos son muestras de las dinámicas de manipulación psicológica que aseguran el adoctrinamiento y constituyen el preámbulo de un superficial guión de vida feliz, cuando en realidad o que se ha logrado es que, el sujeto sometido ni siquiera sea consciente de su sometimiento, se infantilizó su pensamiento y vulneró para abrir las puertas al fanatismo.

Twitter: @HectorCerezoH