Día con día

Aquellos tiempos/II

Sobre el escándalo de los partidos por el mucho dinero que les dio la reforma política del 96, Juan Pablo García Moreno, me acerca esta nota periodística de La Jornada del 23 de noviembre de 1996: (http://bit.ly/1Lhpzou).

Van citas textuales de la nota en cursivas:

El representante del Partido de la Revolución Democrática, Leonel Godoy, cuestionó severamente el monto “excesivo” del financiamiento aprobado en el Congreso con el voto mayoritario del PRI:“Queremos volver a decir que nos parece excesivo, que la crisis que agobia al país... no puede darse el lujo de que haya partidos ricos y mexicanos pobres”... Sin embargo, pidió simplemente que estos recursos públicos “cuantiosos”’ sean “estrictamente vigilados” por el Consejo General del IFE.

El representante del Partido Acción Nacional, Juan Antonio García Villa, consideró que este modelo de financiamiento aprobado por el PRI pervierte y desacredita potencialmente a los partidos políticos: “El contribuyente común y corriente sentirá irritación por esta cantidad verdaderamente exorbitante”. Consideró que este desprestigio lo compartirán todos los partidos, no sólo el PRI, “que con su intransigencia llevó hasta estos niveles de escándalo el financiamiento público”.

De lo que se trata, agregó, y es una de las finalidades del IFE, es promover la consolidación del sistema de partidos y de una cultura política en el país. “No vamos a lograr ni una cosa ni otra con este financiamiento público de escándalo”, aseguró.

El representante del PRI en el IFE, Enrique Ibarra, dijo que (el financiamiento acordado) es coherente con la reforma constitucional aprobada por todos los partidos, permitirá que esas organizaciones políticas capaciten de mejor manera a sus militantes, propiciando una óptima vinculación con sus electores y constituyéndose en agentes eficaces para la promoción y el desarrollo de la educación cívica y la cultura política democrática que se requiere.

Hasta aquí la nota.

Guiada por las cuentas de lo que necesitaba el PRI, la reforma del 96 encareció por 10 y por 15 veces el costo de cada voto en la democracia mexicana.

Harían bien los partidos en volver a su escándalo del 96 respecto del dinero que reciben y a las pésimas cuentas que han rendido de él.

hector.aguilarcamin@milenio.com