Día con día

“3de3”. La subversión de lo pequeño

Pequeñas normas pueden cambiar o viciar grandes procesos.

Por ejemplo: la regla de que la primera declaración de un detenido fuera la prueba madre en el proceso acusatorio volvió sistemática la tortura policiaca. La regla permitía resolver rápido los casos obteniendo mediante coacción y tortura primeras confesiones contundentes que eran luego irreversibles.

Otro ejemplo:

La norma constitucional que establece un tope de 8 por ciento a la sobrerrepresentación política en las cámaras explica que desde 1997 México no haya podido tener un gobierno con mayoría absoluta (50 + 1) en el Congreso.

Si la norma fuera que el ganador obtiene automáticamente la mayoría, nuestra democracia no produciría gobiernos divididos, sino gobiernos  democráticos de mayoría.

Está en marcha un movimiento ciudadano para  introducir en nuestra vida pública una regla que puede cambiar por completo el curso de la escandalosa corrupción de nuestra política.

Se trata del llamado “3de3”, consistente en que todas las autoridades y todos los candidatos de elección popular queden obligados a hacer transparente su riqueza mediante tres declaraciones:

1. Patrimonial, sobre sus bienes personales y los de su familia, 2. De intereses, sobre sus relaciones, inversiones y compromisos económicos, 3. Fiscal, sobre los impuestos que pagan cada año.

La aplicación de esta regla bastaría para hacer transparente el perfil patrimonial de nuestros políticos. Juntas y cotejadas, estas tres declaraciones despejarían la opacidad en que se mueven hoy los perfiles de riqueza de políticos y funcionarios, zona por excelencia de patrimonios turbios y enriquecimientos inexplicables, a su vez fuente del primer reclamo de la sociedad mexicana contra la corrupción y la impunidad.

El “3de3” ha tomado la forma de una iniciativa de ley ciudadana bajo el título de Ley General de Responsabilidades Administrativas. No será presentada por ninguno de los partidos en las cámaras, sino que llegará a ella como una iniciativa de la sociedad, para lo cual son necesarias 120 mil firmas. La iniciativa puede leerse y firmarse aquí: http://bit.ly/1SGyiUD.

El “3de3” es una pequeña joya en el difícil arte institucional de cambiar grandes vicios con pequeñas reglas. Es un tiro de precisión, una bienvenida subversión de lo pequeño.

 

hector.aguilarcamin@milenio.com