Día con día

México ante Trump

Me confieso incierto y confuso ante el reto que el gobierno de Trump representa para México. Incierto sobre el daño que Trump puede hacerle a México. Confuso sobre el curso que México debe tomar para reducir el daño.

Los dilemas de esto último han sido planteados por Javier Tello en el programa Es la hora de opinar, que compartimos los lunes, y en una conferencia titulada: “¿De vecinos distantes a devotos enemigos?”

Según Tello, los dilemas de la negociación para México  son: confrontar o apaciguar, negociar en paquete o  cosa por cosa, negociar con aliados o solos; negociar abierta o discretamente.

La negociación será peor para nosotros si México elige apaciguar, negociar cosa por cosa, negociar pensando solo en sus intereses y negociar discretamente, en el círculo cerrado de la negociación misma.

Nuestras posibilidades de reducir los daños crecerán si México define bien lo que no está dispuesto a ceder, si pone en la mesa el conjunto de la relación más que sus partes, si incluye en su estrategia los intereses de otros países y si se hace oír fuera de la mesa de negociación: en los medios, en el Congreso, en los gobiernos locales, en los frentes empresariales, políticos y diplomáticos de ambos países.

La gran desventaja de México es que parece un enemigo designado fácil de golpear. México tiene que demostrar que no es tan fácil golpearlo y que donde es fácil es injusto y, por eso, inaceptable.

Atropellando a México Trump puede presentar victorias rápidas que prueben la verdad de sus promesas ante sus votantes.

Puede empezar a levantar el muro que falta desde el primer día de su gobierno. Desde el primer día puede ordenar deportaciones mayores que las de Obama. Desde el primer día también puede decidir que se sale del Nafta si México se niega a renegociarlo.

Si México acepta negociar solo esos tres puntos, en el fondo no tendrá nada qué negociar: su contraparte puede decidir unilateralmente sobre todas ellas.

México tiene que establecer desde el primer momento que la relación de los dos países es más compleja que lo establecido por Trump, y México un vecino más estratégico y menos fácil de golpear de lo que parece.

hector.aguilarcamin@milenio.com