Día con día

Las tres cuentas de Hillary Clinton

Cuando sea nominada, Hillary Clinton se convertirá en la candidata presidencial con más opiniones desfavorables de la historia de Estados Unidos, salvo Donald Trump.

Una medición de cientos de miles de piezas periodísticas publicadas entre enero y abril de este año muestra que de todos los candidatos que participaron en las primarias, Hillary Clinton obtuvo la cobertura más negativa (“Study: Hillary Clinton, not Donald Trump, gets the most negative media coverage”. http://bit.ly/1V72ECu).

¿Por qué? ¿Por qué la candidata ostensiblemente más inteligente, sólida y experimentada de todo el elenco, tiene calificaciones tan adversas?

Quizá por fatiga de materiales, porque carga demasiados años públicos encima y tres cuentas sumadas que pagar: la suya propia, la de su marido Bill (http://lat.ms/1SMeWws) y la del ente que los engloba a ambos, llamado “Los Clinton”.

Bill Clinton es uno de los presidentes más atacados de la historia americana. La sombra de sus escándalos sexuales es como una segunda naturaleza de su persona pública. Uno de sus momentos más oscuros, el de la denunciada violación de Joanna Broaddrick, ha vuelto con fuerza a la escena, menos tolerante hoy que hace unos años en esta materia.

Bill Clinton es también blanco de renovadas críticas por sus incongruencias políticas. Fue el presidente demócrata que hizo mayores concesiones al conservadurismo republicano para llegar y mantenerse en el poder.

Firmó el Tratado de Libre Comercio con México, contra los intereses de los grandes sindicatos industriales blancos, de larga filiación demócrata.

Firmó una ley de cadena perpetua para criminales reincidentes, que tiene purgando sentencias de por vida a decenas de miles de miembros de la comunidad negra americana (“Hillary Clinton versus the nineties” http://bit.ly/1VlOHB3).

Y es el presidente que empezó a levantar en la frontera el muro que Trump promete completar, el presidente que empezó el ciclo de mano dura en el cierre de la frontera para drogas y migrantes venidos de México.

“Los Clinton”, por su parte, son miembros manifiestos de la élite social y económica, cuyo desprestigio puede medirse en el arrastre del discurso de Bernie Sanders contra ella.

Las acusaciones de arribismo y oportunismo que desdoran la imagen de “Los Clinton” fueron resumidas así por un malévolo adversario: “Siempre que te necesiten, los Clinton estarán ahí”.

(Mañana: La malquerida)

hector.aguilarcamin@milenio.com