Día con día

La catástrofe del bachillerato: respuesta

El subsecretario de Educación Media y Superior, Rodolfo Tuirán, me envía una carta en respuesta a mis columnas sobre la catástrofe del bachillerato. Reprocha la dureza de algunas de mis expresiones, sobre todo por decir que no asume su responsabilidad en esos resultados y que no sugiere ningún remedio.

En las dos cosas tiene razón.

Primero, porque sí sugirió soluciones. Dedicó la última parte de su conferencia de prensa a decir lo que harán para corregir el problema, pero eso no venía en las notas de prensa que consulté. Me disculpo por ello.

Segundo, porque la SEP tiene poca responsabilidad directa sobre buena parte de las escuelas de bachillerato. En esto, la carta de Tuirán es muy informativa. Explica:

A diferencia de la educación básica, el nivel medio superior se desarrolló históricamente con base en la iniciativa y el impulso de muy diversos actores, lo que provocó una enorme heterogeneidad organizacional e institucional. Esto explica que existan actualmente más de 30 subsistemas educativos de nivel medio superior.

La Subsecretaría a mi cargo tiene la responsabilidad directa de 885 planteles federales, de los más de 16 mil en los que estudian el bachillerato alrededor de 5 millones de jóvenes. Esto quiere decir que las instituciones estatales, las autónomas y las particulares, entre otras, comparten con la SEP la compleja tarea de organizar, administrar y operar la educación media superior del país.

Dicho de otro modo: la subsecretaría de Educación Media y Superior opera sobre el caos creado por la improvisación de múltiples actores. Ese caos lo pagan ahora los millones de jóvenes que estudian bachillerato.

Aclaro que mis juicios al respecto no llevaban etiqueta personal. Mi reflexión iba más bien por el camino de pedir cuentas a las autoridades educativas de los últimos años, no solo a las actuales, y no solo al sindicato, como ha sido lo normal.

Creo que el papel de las autoridades en la catástrofe educativa de las últimas décadas no ha sido señalado suficientemente.

Por ejemplo: el abandono físico de las escuelas que revela el censo hecho durante este gobierno no tiene perdón de dios.

De los cambios en el gobierno anunciados ayer, escribiré el lunes.

hector.aguilarcamin@milenio.com