Día con día

Penumbra de peritos

Los peritos independientes del caso Ayotzinapa han llegado a un nuevo punto muerto en sus conclusiones.

Cuando digo punto muerto me refiero a la aparición de conclusiones inconciliables entre sí.

El primer punto muerto de este ya largo proceso fue la contradicción pericial entre la PGR y el Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI).

Según la PGR, la desaparición de los normalistas terminó con la quema de sus cuerpos en el basurero de Cocula.

Según el perito en fuegos del GIEI, esa pira humana simplemente no pudo existir, pues en el basurero de Cocula es imposible crear un fuego capaz de calcinar siquiera un cuerpo humano.

La conclusión del GIEI puede leerse al final de su “Informe Ayotzinapa” (pag. 420 http://bit.ly/1T2j12a). Se dice ahí (punto 5):

“No hay ninguna evidencia que indique la presencia de un fuego de la magnitud de una pira para la cremación de inclusive un solo cuerpo”. (Subrayado mío).

No es esta la conclusión del otro grupo de  expertos independientes convocado por el gobierno, el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF).

Según el EAAF, no solo es posible quemar un cuerpo en ese basurero, sino que ellos encontraron restos de “al menos” 19 calcinados.

Su revisión del basurero les permitió encontrar “varios miles de restos óseos”: una “severa multifragmentación” de la que “es claro que la acción directa o indirecta del fuego es en gran medida una de las causas más inmediatas y claras”. (Subrayado mío. El informe aquí: http://bit.ly/1o80Zis).

Pese a la fragmentación de los restos, dicen los peritos argentinos, “se individualizaron 19 fragmentos de porciones petrosas derechas y 19 fragmentos de porciones petrosas izquierdas, indicando la presencia de al menos 19 individuos en los restos del basurero”. (Subrayado mío).

Es decir, que en el basurero de Cocula donde, según el GIEI, no pudo cremarse inclusive un solo cuerpo, fueron cremados, según los peritos argentinos, al menos 19.

Alguien falla aquí: o no se puede quemar en ese basurero ni siquiera un cuerpo o se quemaron al menos 19. Las dos cosas no pueden ser verdad. Una es falsa.

Creo que, en servicio de la misión de esclarecimiento científico que se les ha encomendado, los peritos independientes deberían precisamente esclarecer, darnos una certeza al respecto, en vez de esta otra contradicción inconciliable, otra penumbra del caso.

 

hector.aguilarcamin@milenio.com