Auditoría Ciudadana

Mucho ruido pocas nueces

Terrible escándalo ha generado una supuesta intervención telefónica del gobierno federal, activistas, periodistas, etc. han revelado, sin prueba alguna, gracias a un periódico norteamericano ser víctimas. Lo curioso es que acusan que se intervino, como dice la "Chairastegui" hasta a sus parientes.

Son tan brillantes en su denuncia que hasta señalan con que programa informático fueron intervenidos sus celulares en base simplemente a suposiciones, ya que recibieron "correos malignos" malware, pero ninguno de los denunciantes ofrece prueba alguna de que su celular, en este momento, este "intervenido", lo más que han llegado a señalar es que "técnicos informáticos" encontraron, restos de un programa informático, que pudiera ser ese programa que permite que quien lo instalo pueda escuchar sus conversaciones, acceder a sus archivos, correos y hasta su micrófono y cámara fotográfica.

A los que hacen tanto escándalo debemos decirles que lamentablemente los teléfonos celulares dejaron se ser precisamente eso, simples teléfonos y son, lamentablemente, cada día más potentes computadores portátiles, pero también los llamados piratas informáticos son cada día más sofisticados.

Todo equipo electrónico es sumamente vulnerable a que cualquier persona con mínimos conocimientos de computación pueda acceder a ellos, por eso se recomienda que tanto computadoras como celulares estén protegidos por programas anti virus.

Nuestra Constitución Política como el Código Penal sancionan la intervención de cualquier comunicación, y no obstante, día a día, periodistas revelan conversaciones telefónicas generalmente entre políticos, empresarios o gente del medio artístico, y se amparan en el secreto profesional para evitar revelar su fuente. Cada día se presentan nuevos escándalos donde famosas del espectáculo acusan que "alguien" les robo fotos muy íntimas tomadas con su celular y que si no pagan una fuerte cantidad las entregaran a la prensa, para jubilo de muchos hombres morbosos. Cuando al periodista le entregan los audios inmediatamente los revela considerando que anoto un hit en su carrera, sin darse cuenta, que el mismo promovió lo que ahora fustiga.

El espionaje es tan viejo como la humanidad, ya que al obtener información privilegiada coloca al espía en una posición sumamente ventajosa para sus propósitos. Recordemos que los aliados ganaron la segunda guerra mundial, en mucho, por la ayuda que les proporcionaron sus espías, y por haber aprovechado sembrar información falsa, vía espías, en mano de los alemanes.

Se espía por motivos políticos, económicos, empresariales, familiares y hasta religiosos, pero en muy pocas ocasiones se arma una campaña, voluntaria o no, tan bien orquestada para culpar al gobierno federal, y ahora a los locales, de espionaje.

Siempre que usamos una computadora o un teléfono celular somo vulnerables a que nuestras conversaciones, correos, o redes sociales puedan ser vistas por personas a quienes no van dirigidas, pero de verdad, ningún gobierno con tecnología moderna adquirida con propósitos de seguridad nacional necesita regresar a las practicas más "corrientes" de intercepción telefónica, y menos andar utilizando correos o mensajes de texto, instalando programas piratas. ¿Sabe usted amigo lector cuántos de estos "malware" recibe una empresa día a día? Y no nos da por culpar al gobierno, como ejemplo, siempre se reportan correos supuestamente de instituciones bancarias que te piden, con excusas diversas, tus claves de seguridad para ingresar a tus cuentas bancarias y cuando el ingenuo aquel se dio cuenta, ya no tiene dinero en su banco. En días pasados recordemos que hubo un escándalo mundial por un malware ruso que virtualmente secuestraba los archivos de tu computadora y no los liberaban a solo que pagaras una fuerte cantidad de dinero.

El celular no es otra cosa más que un radio de dos vías, y si alguien cuenta con la tecnología adecuada, al estar las ondas por medio de las cuales viaja la señal en el éter, cualquiera con un escáner las puede escuchar. Los nuevos programas de intercepción, insisto, no requieren intervenir el celular de una persona, y de todos modos tienen acceso a toda su información, inclusive hasta el dato de donde te encuentras en un momento preciso vía GPS. ¿Por que crees amigo lector que Arabia Saudita prohibió el uso del sistema de mensajería llamado "BBM"?, muy utilizado por los políticos, simplemente porque su criptografía no lo podía descifrar con los problemas de seguridad nacional que ello implicaba en esas peligrosas latitudes.

Un programa "chafa" como el que narran los denunciantes se puede comprar en el mercado negro en cantidades que oscilan entre los mil quinientos a tres mil dólares.

Por ello, si no quieres que alguien lo sepa no lo pienses.

hromero@correduria58.com