Auditoría Ciudadana

Una historia de terror II


En este capítulo del cuento, recordaremos a nuestros lectores que existe una generación de señoras maduras, que en su infancia jugaron con muñecas, juguete del que destacó aquella muñeca rubia, que en nada se parecía al arquetipo latino, pero que influyó en el estereotipo aspiracional de muchas paisanas del pueblo de nuestra historia, muchas, contrario natura, soñaban ser güeras, altas, de cuerpo torneado, ojos claros. Se volvió tan importante el juego de muñecas que la marca registrada “Barbie” se convirtió en genérica para denominar cualquier muñeca. 

Ahora esa generación creció; algunas por vanidad son producto de la cirugía plástica y utilizan tintes para el cabello para asemejarse, aunque sea un poco a esa muñequita; olvidando muchas mexicanas, que a pesar de ser chaparritas, con el pelo negro y rellenitas, así son hermosas.

Ahora muchas de esa generación, quieren seguir jugando, pero ahora a la Barbie divorciada, y se quedan, como pretende la güera protagonista de nuestro cuento, con la casa, el Mercedes y las empresas del muñeco Ken, pues resulta que la reinita protagonista de nuestra historia creció, jugando a la muñeca Barbie.

Al parecer, la gaseosita no quiere dejar de ser CEO, por lo que citó a una junta de dueños, pero el empleado que le informó a todos los dueños del reino, no tiene esa facultad al ser suplente; es como si quisiéremos poner a un diputado suplente a legislar, sin remover antes al titular. No se puede. Pero además la citación no reúne los requisitos impuestos por ley para que una junta de dueños sea legal, por lo que los abogados del otro personaje, el sonriente Jorgito, no tendrán problema alguno para evitar judicialmente que regrese la Reina de los gases al puesto de CEO que le retiró su patrón y futuro ex marido al descubrir, según su dicho, manejos irregulares de los subordinados de ella durante su gestión.

Las revistas del corazón, en otros cuentos, han narrado despilfarros de lujos y dinero en situaciones que los verdaderos millonarios del reino nunca realizarían, y menos cuando más de la mitad de la población vive en la pobreza y muchos de estos en pobreza extrema. Una reinita de estas que celebra con esos lujos, o que para recorrer tramos cortos sin problemas de tráfico renta helicópteros o Drones, debiera al menos en nuestra historia, ser vista con repudio. Con el ahorro, el alegre Jorgito podrá pagar todas sus deudas incluyendo las de sus abogados y acreedores actuales y anteriores. Ojalá sus despilfarros los hubieran hecho en el territorio del reino para que quedara algo de su riqueza ahí, pero hacer bodas, cumpleaños, vacaciones, fiestas, etc. allende las fronteras del reino, habla mal de nuestra personaje. El cuento inicia y parece dejará más capítulos que la historia completa de Harry Potter, por lo que veremos muchos años capítulos de esta rara historia de amor.

En otro tema, ridículo que hiciera una Juez de Michoacán, en el caso, de un verdadero secuestro de la niña Alondra Luna, menor de edad que fue llevada a Estados Unidos con uso exagerado de la fuerza pública para ser entregada a quien decía ser su verdadera madre, estando el caso lleno de graves irregularidades. Imaginemos la afectación psicológica a la que estuvo sujeta la menor. La Juez que ordenó un verdadero secuestro y extracción del país, de una menor de edad sin un adecuado procedimiento, olvidó que nuestro país ha suscrito diversos Tratados Internacionales en materia de Derechos Humanos en especial donde se tutela el llamado interés superior del menor, el cual ordena una interpretación sistemática que considere los deberes de protección de los menores y los derechos especiales de estos previstos en nuestra Constitución Política, en los tratados internacionales y en las leyes de protección de la niñez, situación que la Juez y los elementos policiacos adscritos a la INTERPOL no cumplieron y la niña regresará después de una prueba de ADN realizada en Texas y un usted disculpe. La corrupción, en la impartición de justicia a veces va disfrazada de ineptitud, como ya lo hemos comentado con ejemplos de nuestro Supremo Tribunal. La Comisión Nacional de los Derechos Humanos deberá, de oficio, abrir una investigación al respecto.


hromero@correduria58.com