Auditoría Ciudadana

Un PAN fuerte

México necesita partidos políticos fuertes, por ello debo felicitar a Ricardo Anaya y a su equipo, por  ganar en forma abrumadora la dirigencia nacional de Partido Acción Nacional (PAN), quedó claro, a los panistas, no les gusta la confrontación, y no les gustó el estilo, norteño al fin, de choque que planteaba Javier Corral. Con el resultado de dicha elección se perfila cambios en sus dirigencias estatales, aunque también, realizó declaraciones, de su forma de dirigir su partido que solo a sus militantes les debe interesar, pero por demás populistas y que salen sobrando, como esa de que “solo viajaré en vuelos comerciales y en clase económica”, tendremos que explicarle que el simple hecho de ser viajero frecuente de algunas líneas aéreas le dan la posibilidad de ascender a Clase Premier o Ejecutiva, sin que el boleto sea más gravoso para su partido, otra declaración que sale sobrando es que va a ser crítico con el Ejecutivo federal, esto es parte de su papel como presidente de un partido de oposición, pero también deberá sumarse a planteamientos que sean por el bien de México. Creo que ese tipo de declaraciones no van con la altura de un presidente de partido político nacional. Su reto más importante es el recuperar la confianza de la ciudadanía que llegó a tal extremo de castigar a ese partido por los malos manejos tanto de Fox como de Calderón y regresarle al PRI la presidencia de la República.

En uno de los estados que más ajustes tendrá que realizar el PAN es en Jalisco, puesto que el llamado gobernador piadoso, Emilio González, o **Etilio según la vox populi, acabó con el prestigio de Acción Nacional y además de replantear su estrategia tendrá que expulsar de sus filas a todos aquellos que apoyaron desde la campaña a los candidatos de Movimiento Ciudadano (MC), situación de limpieza que tampoco ha realizado el gobernador, no obstante conocer que desde algunas de las oficinas de gobierno se apoyó abiertamente la candidatura de Alfaro y de un diputado independiente, situación que deja mal parado al gobernador Aristóteles Sandoval, ya que solo ha realizado cambios cosméticos en su gabinete que más parecen cobro de cuentas por perder la elección y no cambios de personajes que mejoren la conducción del Ejecutivo.

Cambiando un poco de tema, aplaudimos la declaración del nuevo dirigente del PRI, el experimentado Manlio Fabio Beltrones, de que el PRI es el partido del presidente y por ello habrá, por qué no reconocerlo, una gran cercanía con el Ejecutivo, y un tema que cobra primordial importancia en esta magnífica relación es el tema fiscal, ya que son necesarias importantes reformas que alienten la inversión, el gasto y promuevan, por qué no, la recaudación.

Es necesario permitir la deducción de una serie de erogaciones que fueron eliminadas como deducibles en los últimos años y han afectado más que del beneficio recaudatorio, permitan la deducción de consumos en restaurantes para estimular esa industria, permitan la deducción de vehículos ya que con la cantidad permitida no compro ni un carro de hot-dogs, permitan como antes la deducción inmediata de inversiones en plantas productivas, permitan en beneficio de los trabajadores la deducción de los gastos de previsión social que realicen los patrones en beneficio de sus empleados, déjenos deducir sin tope nuestros gastos médicos, si voy con médicos particulares es por la ineficiencia del IMSS.

El SAT ya tiene el control de la fiscalización, a partir de enero de 2016 prácticamente todos los contribuyentes, tendrán que “subir” a ese órgano, mes a mes su contabilidad, todas y cada una de las facturas expedidas se emiten por la plataforma electrónica del SAT, solo falta señores, dejar respirar al empresario, devolverle oportunamente los impuestos a que tenga derecho y dedicar los  esfuerzos del SAT en fiscalizar a los vendedores de facturas y grandes evasores, lo que implica un cambio de mentalidad del SAT, que siempre piensa como dice resumidamente un oficio de uno de sus funcionarios: “Hay que tratar al contribuyente como un verdadero evasor hasta que se demuestre lo contrario”, y yo que pensaba que todos éramos inocentes salvo prueba en contrario, iluso yo por andar viendo series de TV gringas.

 

hromero@correduria58.com