Auditoría Ciudadana

Iguala, la punta del iceberg

Terrible lo acontecido en Iguala, donde el presidente Peña Nieto declaró que el estado mexicano hallará y aplicará todo el peso de la ley a los culpables de la desaparición de 43 jóvenes normalistas en Iguala, Guerrero, originarios de Ayotzinapa, y aunque las investigaciones siguen su curso, asombra la pérdida de capacidad de asombro de la sociedad mexicana, que descansó cuando se enteró que los cadáveres encontrados en la fosas no eran los de los estudiantes, en lugar, creo yo, de asustarse por el hecho que día a día se encuentren a lo largo y ancho del territorio nacional cadáveres cuyos homicidios en la gran mayoría quedaran impunes.

¿Qué va a pasar con la investigación de esos homicidios una vez que desparezca la presión internacional? Dice el Comisionado Nacional de Seguridad, Monte Alejandro Rubido García, que buscan a los jóvenes por aire, tierra y agua; no lo dudo, pero conforme pasan los días disminuye la posibilidad de encontrarlos vivos, aunque nuestro deseo es que hayan huido y sean encontrados con vida. La pregunta que queda en el aire, es ¿cuántas narco-fosas existirán en nuestro país que faltan de encontrar?  

Es increíble que un presidente municipal y su esposa estén involucrados como se les acusa, pero no es de extrañarse cuando los partidos políticos no tienen adecuados filtros para verificar la solvencia moral de sus candidatos, que muchas veces se convierten en eso por sus aportaciones económicas a los partidos, el mejor ejemplo de la falta de control, son algunos candidatos a la Fiscalía Especializada en Delitos Electorales de nuestro estado, que no cumplen con el requisito constitucional del “control de confianza” y así querían ocupar un cargo tan delicado.

Queda claro que el Partido de la Revolución Democrática y los pejezombies son los grandes perdedores del caso Ayotzinapa, y sus líderes tienen que explicar el por qué enviaron a los jóvenes normalistas a “botear” a Iguala. No encuentran ahora cómo bloquear en redes sociales las fotos del eterno candidato, Manuel Andrés Lopez Obrador (MALO), junto con el prófugo presidente municipal de Iguala. Otro que tiene mucho que explicar por sus últimas pifias es el titular de la Comisión Nacional de Derechos Humanos.

Cuando vemos todo esto es fácil convencernos que en Jalisco estamos bien y relativamente sanos y salvos, que la Fuerza Única está funcionando relativamente bien, aunque nuestro secretario de Promoción Económica inició otra de sus infructuosas giras.

 

hromero@correduria58.com