Auditoría Ciudadana

‘Hacktivistas’

Poco a poco emergen nuevos revolucionarios modernos, aquellos que tal y como los hermanos Flores Magón utilizaron los periódicos en su época, ahora comienzan a apoyarse en medios tecnológicos y cibernéticos para lograr un impacto social y político.

Indudablemente enfrentamos una carencia de iniciativas sociales y participación ciudadana; motivo por el cual nuestros agentes políticos deben implementar y facilitar el acceso a medios tecnológicos para articular las acciones de la sociedad civil y facilitar la consecución de las mismas.

Ha sido vertiginoso el cambio que enfrentamos desde la creación del internet y el desarrollo de nuevas tecnologías desde hace aproximadamente 20 años, por lo que la sociedad debe tomar conciencia de la gran oportunidad que se tiene de frente en todos los aspectos: políticos, empresariales, industriales y sociales.

Estos cambios presentan una oportunidad para que los baby boomers, la generación X y los Millennials (generación Y) actúen en manera conjunta, aportando cada miembro aptitudes e ideas distintas con el fin de complementarlas y obtener mejores resultados en sus acciones.

Los primeros nacen en un entorno demandante en el cual se asocia el éxito con el dinero e intelecto, sin embargo han contribuido en gran medida a obtener mayores libertades individuales, así como tolerancia e inclusión de diversos grupos, por lo cual estos sujetos son referentes en muchas ocasiones de conocimiento y experiencia.

Por su parte, la generación X se gestó en un ambiente de consumismo, conciencia política y constante desarrollo de la tecnología, incluyendo la llegada del internet, siendo el vínculo perfecto entre otras generaciones.

En cuanto a los Millenials, estos resultaron una confrontación de sus dos generaciones predecesoras, que pretende la innovación, aportando ideas nuevas; posiblemente debido a que desde la cuna jugaron con el celular de su papá, evitando que estas nuevas tecnologías se conviertan en grandes misterios y de difícil acceso, sino que prácticamente son parte de ellos.

Es para esta generación a quienes el descubrimiento y divulgación de nueva información se ha convertido una necesidad casi biológica.

De aquí que la sinergia de generaciones tan distintas en cuanto a sus ideologías puede llevar al impulso social más importante de los últimos siglos desde un punto de vista comercial y político, en el que las exigencias de las masas son cada vez más informadas y volátiles, donde el acceso a la información se ha convertido en un pilar y derecho humano.

Al menos en las grandes urbes del país, donde la población en general cuenta con acceso a internet de alguna forma u otra, el uso de nuevas tecnologías por el aparato de gobierno para fines como divulgación de información, consultas populares, tomas de decisiones y resolución de problemas al ciudadano, puede resultar trascendental y una gran conquista, siempre y cuando que sea a través de los medios adecuados y con una previa familiarización e inclusión de la sociedad, pero, ¿qué pasó con el gobierno electrónico?

Gestemos los cambios que queremos desde nuestro teclado, seamos verdaderos revolucionarios con un propositivo sentido de cambio social, exijamos que nuestros anhelos sean escuchados y obliguemos a que nos escuchen. ¡Queremos información, queremos compartirla y participar! Pero aclarando, no se es revolucionario simplemente criticando al presidente desde Facebook o Twitter, ¿aportas algo real?

En otro tema, lo que no podemos entender son los cambios de gabinete cosméticos que se han presentado en el gobierno en todos sus niveles, a pesar de la demanda popular y descontento generalizado.

Primero Aristóteles realizó algunos cambios, unos más necesarios que otros, sin embargo dejó un equipo a medias, incapaz de integrarse y que notoriamente no ha congeniado entre sus miembros.

Ahora a nivel federal, enfrentamos el mismo problema, donde se incorporan perfiles, que si bien son bastante destacados, probablemente no sean la opción ideal para el país por la falta de experiencia en los temas concretos que deberán atacar.

Aurelio Nuño es un gran estratega del partido en el poder, pero ¿qué conocimientos tiene sobre la educación o las necesidades del país en este tema?

Meade, ¿qué decir?, ¿un gran canciller?, pero ¿de verdad es la persona idónea para plantear soluciones de la gran falta de desarrollo social?

Faltan muchos cambios y más en Jalisco.

hromero@correduria58.com