Auditoría Ciudadana

Escándalo laboral

Se conoció que Carmen Aristegui percibía un salario de un millón doscientos mil pesos mensuales por la conducción de su programa radiofónico, contrato que apenas fue renovado en diciembre pasado, e incrementado el mes pasado.  Yo no entiendo la actitud de la comunicadora al señalar que fue despedida de la empresa MVS, cuando la realidad es otra completamente opuesta, ya que como ella misma reconoció, la historia inicia cuando sus colaboradores, Daniel Lizárraga e Irving Huerta, empleados de dicha empresa utilizaron la marca y logotipos de ésta al relacionarse, sin autorización alguna, con la plataforma de denuncia ciudadana Mexicoleaks, motivo por el que fueron despedidos de esta empresa, lo que provocó la indignación de la comunicadora, quien en su programa de radio señaló que el despido de esos empelados “sin mi anuencia daña seriamente nuestro trabajo editorial, nuestra relación incluso contractual con MVS y contraviene seriamente la relación entre MVS y yo…nuestro llamado a MVS es que los reinstalen, voluntariamente y sin recurrir a nada más. La reinstalación de Irving y de Daniel es una condición irrenunciable para seguir adelante. Hay condiciones aún para hacerlo en términos civilizados y armoniosos”, señaló. La respuesta no se dio por parte de la empresa y Aristegui en un desplante de soberbia y arrogancia abandonó su trabajo, engañando a sus seguidores que aún le creen, alegando un  despido injustificado, situación que detonó una reacción en cadena, principalmente de los chairos seguidores de López Obrador, los cuales, engañados, sin razón, culpan al Gobierno Federal, padre de todos los males que afectan a este país, del supuesto despido, iniciando una campaña aduciendo que es un atentado a la libertad de expresión, censura, fue el estado, fue Peña Nieto, etc., situaciones que nada tienen nada que ver, es un simple problema laboral, y tan es así, que ayer jueves en un comunicado en redes sociales, ya pide ésta, a sus ex patrones, diálogo el próximo lunes ofreciendo regresar al aire en las mismas condiciones en las que trabajaba hace unos días, sin embargo aún su solicitud de diálogo tiene un gran tinte de soberbia que dudo que la empresa acepte. Lo que no entiende la señora  es que quien fija las políticas y reglas en cualquier empresa es el patrón y ella como subordinada no puede imponer condiciones laborales.  Ya nos viéramos viendo cómo los patos les tiran a las escopetas. En muchas empresas vale más la marca que la propia empresa, por lo que su uso solo es permitido por sus dueños,  por lo que fue adecuado despedir a quienes utilizaron la marca sin previa autorización, máxime que utilizó recursos de la empresa MVS para sus investigaciones que nunca difundió a través de esa empresa, sino que publicó en Proceso.  Aristegui ya entendió que después de seis meses fuera del aire nadie en este país la recordará, aunque momentáneamente sea mártir de la izquierda.

  En donde se ve una actividad inusual es en la campaña política del candidato del PRI a la alcaldía de Guadalajara. Se incorporó, por fin, a su campaña un verdadero especialista en comunicación y manejo de redes y medios, me refiero precisamente a Sergio Ramirez Robles, Director General con licencia del sistema estatal de comunicación C7, lo que implica, a juicio de muchos, que el candidato Ricardo Villanueva no estaba levantando y era necesario reforzarlo en medios de comunicación, incluyendo, redes sociales, con ataques frontales contra Alfaro, que a juicio de algunos conocedores señalan que se les puede revertir, estaremos atentos a esta guerra en los medios, que apenas inicia. Por cierto, felicitaciones al Gobernador del Estado y al Secretario de Turismo por haber logrado que el próximo año Guadalajara sea la sede del Tianguis turístico, ojalá aprenda el Secretario de Promoción Económica.

 

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