Auditoría Ciudadana

¿Aumento de impuesto o libre precio de gasolinas?

Impresionante el número de oportunistas políticos que han tratado de llevar agua a su molino con el tema de la inminente liberación de la competencia en la venta de gasolinas al público en general. Estos oportunistas y líderes mesiánicos, aprovechan esta situación para generar un clima de linchamiento popular contra el Presidente Peña Nieto, señalando una clara mentira, que el incremento en el costo de las gasolinas es por un nuevo impuesto, situación completamente falsa, ya que Peña Nieto ha cumplido la promesa de no establecer nuevos impuestos durante su mandato.

Es cierto, los precios máximos ahora contemplados permitirán aumentos en lo que existe competencia real, pero también es falso que vayan a provocar incrementos en los artículos básicos en esa proporción y una vez que exista competencia deberán bajar.

Con la aprobación del paquete de reformas en materia energética publicada en el Diario Oficial el 11 de agosto de 2014, el mercado de gasolinas y diésel cambiará sustancialmente respecto al diseño previo a la reforma. En particular se previó, conforme al transitorio Décimo Cuarto de la Ley de Hidrocarburos, que a partir de 2016 se otorgaran permisos a terceros para el expendio al público de combustibles, que en 2017 se permita la libre importación de gasolinas y diésel y que a partir de 2018 los precios de estos combustibles se determinen bajo condiciones de mercado. A partir de 2018 el mercado de los combustibles automotrices será un mercado abierto y con libre determinación de precios. La importación de gasolinas la puede ya realizar cualquier particular que cumpla con los requisitos legales.

Se adelanta, la liberación del precio de los combustibles, con un componente adicional, que por el año de 2017 el precio de los combustibles, no pueda ser superior, ni inferior a un rango previamente señalado entre un precio mínimo y un máximo que, según se señala acertadamente en la ley, servirá para evitar especulaciones por distorsiones del mercado en lugares donde no exista competencia inicial.

La mecánica de rango de precios anunciada fue aprobada en las Cámaras de Senadores y Diputados desde 2014, siendo falso que sea producto de un nuevo impuesto o que haya sido tomado a espaldas de la población, inclusive en el articulo Décimo Segundo transitorio de la Ley de Ingresos de la Federación para 2017 estableció la mecánica para fijar los precios al público de las gasolinas y el diésel durante 2017 y 2018 facultando a ello a la Comisión Reguladora de Energía CRE, tomando en cuenta la opinión que emita la Comisión Federal de Competencia Económica, a emitir los acuerdos o el cronograma de flexibilización para que durante los años de 2017 y 2018 los precios al público se determinen bajo condiciones de mercado. Los acuerdos o el cronograma se establecerán por regiones del país. La CRE deberá publicar en el Diario Oficial los acuerdos o el cronograma actualizados. Las modificaciones únicamente podrán llevarse a cabo para adelantar el momento a partir del cual los precios al público se determinarán bajo condiciones de mercado.

Como aún no hay condiciones libres de mercado, la Secretaría de Hacienda establecerá los precios máximos al público considerando el precio de la referencia internacional de los combustibles y, en su caso, las diferencias en la calidad de los mismos, las diferencias relativas por los costos de logística, incluyendo los costos de transporte entre regiones, los costos de distribución y comercialización en los centros de consumo y las diversas modalidades de distribución y expendio al público, procurando generar las condiciones para el abasto oportuno de dichos combustibles. Siendo obligación el publicar la metodología para determinar los precios máximos al público antes mencionados y el periodo de vigencia de los mismos a más tardar el 31 de diciembre de 2016. La fijación de estos precios máximos tendrá como objetivo final la liberalización de los precios en la región que corresponda.

Lo anterior se materializó en días pasados y fue el detonante para que, en una campaña bien fraguada y con gran uso de las redes sociales y mentiras, se pretenda voltear a la ciudadanía en contra del gobierno federal, incluso patrocinando marchas supuestamente ciudadanas donde solo se benefician líderes oportunistas. No prendan la mecha señores, esto puede explotar y todos saldríamos
perjudicados.

hromero@correduria58.com