#Andomoreleando

Las teorías de juego y nuestra comunidad

Me considero un amante de los juegos de estrategia y los juegos. El ajedrez es un juego que practico a diario, ya que además de disfrutarlo me encanta ver cómo puedes ir creando hipótesis de lo que crees que el oponente va a hacer y de ahí creas movimientos para anticiparte a los movimientos de tu contrincante y así tener una ventaja sobre él. Lo único que no quieres es que te adivine las jugadas, y mucho menos que te engañe y caigas en una trampa donde creíste que habías adivinado una jugada, cuando él quería que pensaras eso. Hay muchos libros que hablan de la teoría de juegos para aplicarla en los negocios, en la política, en las relaciones de pareja,  en la comunicación etc… Básicamente muchos de ellos llegan a decir que el objetivo es obtener el resultado a como dé lugar no importan los medios. Muchas personas caen en técnicas amorales para llegar a esto y se consideran de alguna manera “más astutos”. En mi opinión la inteligencia y la conciencia son 2 cosas separadas; quizá alguien pueda hacer trampa en algo para ganar y de pasada llevarse de encuentro su conciencia, y se pueda considerar más listo que otros. En este caso esta persona, de carácter muy débil, intercambió su esencia por una imagen de que él es inteligente... ¿Valdrá la pena? Ahora me pregunto qué tan inteligente es esta persona si está dispuesta a intercambiar su ser por una imagen. Opino que las personas que deciden no hacer trampa (por convicción y no por miedo a las consecuencias) quizá se vean menos astutas que otras, pero en realidad valoran más su código moral, y tienen un estado más fuerte de sí mismo porque no están dispuestos a intercambiarse por una imagen (ego). El problema está en que las personas que cada vez van aprendiendo más y más estas estrategias amorales, cada vez se hacen más dependientes de ellas y de lo que obtienen, que llega un punto donde es casi imposible renunciar a este tipo de vida. Se podría decir que van dando paso al lado obscuro de la humanidad. Y reitero, me encanta ser estratégico, pero me inclino a no hacer trampa y sostener el bien y la ética moral, y ojo, menciono que me inclino porque es muy difícil el camino de la moral y no siempre puedo lograrlo por caer en debilidad y cometiendo actos de deshonestidad de los cuales no me siento nada orgulloso. Este tipo de filosofías tipo el libre “EL ARTE DE LA GUERRA” de Sun Tzu, o “El Príncipe” de Maquiavelo, no las recomiendo, más que solo para aprender estrategia y este lado obscuro del ser humano que se basa más en cómo obtener algo del exterior, que en principios más nobles humanos. Y clarifico, si la estrategia es honesta y no destruye valor, estoy a favor de ella, pero si la estrategia es deshonesta y afecta a otros seres humanos, estoy en contra.¿Porque hablo de esto ahora? Considero muy muy importante, que estemos atentos a este tipo de estrategias, porque quizá nosotros estemos en posiciones de poder donde podamos afectar a otras personas mediante actos por obtener nuestro beneficio. Puede ser desde un pequeño grupo de amigos, hasta una posición en el gobierno o empresa, hasta medios de comunicación. Sea cual sea su profesión actual o en el círculo de influencia que estén, los invito a que tomen decisiones más morales y éticas, y que sean fuerte de espíritu para no caer en estos juegos, que pueden ser muy tentadores que se llevan a corto plazo (dinero, poder, popularidad, etc...), pero no quizá a largo plazo (tu espíritu).


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