Doble mirada

La encuesta del desánimo y la decepción* /II

Si no mejoran economía y seguridad, no se recuperará el respaldo social al Presidente. Gestión eficaz y transparente (contra corrupción) ahora, pues los logros de las reformas tardarán.

Es muy probable que el estado de ánimo negativo de la ciudadanía tenga su origen en tres fenómenos. Primero, en las percepciones inmediatas sobre la situación del país. La mitad de la población (51%) piensa que la situación económica del país es mala, contra 11% que la considera buena. La inseguridad, además de ser vista como el principal problema del país (42%) y de las localidades (52%), es un fenómeno que los afecta de manera directa en proporciones cada vez mayores. En diciembre, 38% de la población aseguraba haber sido afectada por ella y en marzo pasado ya era 50%.

De las respuestas espontáneas a la pregunta cuál es el principal problema del país, el fenómeno que mereció el segundo lugar, detrás de la inseguridad, fue la corrupción, y 39% dice haber sido afectado directamente por ella (hace muchos años que la corrupción no ocupaba ese lugar en las preocupaciones cotidianas de la población). La situación política del país es considerada mala por 53%, por solo 11% que opina que es buena.

El segundo fenómeno, causa del desánimo social, es el pesimismo con que es observado el futuro. Las cosas no solo están mal, sino que van a empeorar: 36% de los ciudadanos piensa que la economía se pondrá peor el próximo año, contra 20% que asegura que mejorará. Los porcentajes eran inversos hace seis meses. La política empeorará según 40% contra 15% de optimistas.

La tercera razón del desánimo parece una gran decepción frente a las expectativas creadas. A la pregunta ¿cree usted que con el gobierno de Enrique Peña cambiarán o no cambiarán las cosas en el país? En marzo de 2013, 51% pensaba que cambiarían para bien; en marzo de este año solo 30% así lo cree; quienes piensan que las cosas cambiarían para mal crecieron de 19 a 32% y quienes eran escépticos de cualquier cambio (no cambiará nada) aumentaron de 22 a 31%.

Durante la campaña por la Presidencia se decía que el PRI sí sabía gobernar. Después de un año de gobierno del presidente Enrique Peña, ¿usted cree que el PRI sí sabe o no sabe gobernar? Respuestas: sí, 31%; no 51%.

Esa decepción a su vez se deriva de la percepción de que los logros del gobierno son mínimos. A la pregunta ¿qué tanto éxito cree que está teniendo el gobierno de Enrique Peña en materia de…? las respuestas de muchos oscilan entre 8 y 11% para la seguridad, mejora de salarios, creación de empleos, combate a la corrupción y la pobreza, mientras que las respuestas nada de éxito rondan 50%. Los rubros de educación y salud son los menos mal evaluados, pues 20% piensa que el éxito es mucho y 40% nulo.

A la pregunta, ¿cuál es el mayor acierto del gobierno?, las respuestas más socorridas fueron: ninguno (35%), no sabe (15%), combatir al narcotráfico (8%) y mejorar la educación (6%); le siguen varios temas con menos de 5%. Lo que revelan estos datos es que el gobierno no es identificado por ninguna acción relevante; es un gobierno sin prioridades claras ni logros desde la perspectiva ciudadana.

Finalmente a la pregunta ¿cuál es el mayor error del gobierno?, el resultado es sorprendente, pues 20% opina que es la aprobación de las reformas estructurales. En este punto coincido con Juan Gabriel Valencia en que la opinión pública no puede ser una guía para la acción del gobierno, ya que era indispensable hacerlas pese a la impopularidad que pudieran generar, debido a que en caso de ser bien concluidas e instrumentadas, transformarán para bien al país.

Sin embargo, esta discrepancia entre la mala opinión pública sobre las reformas y el bien potencial de éstas no elimina la solidez y congruencia del resto de la crítica ciudadana, tanto a la mala situación del país como a la deficiente gestión gubernamental. Por eso no extraña la severa caída de la aprobación del presidente Enrique Peña (de 55 a 37% entre septiembre de 2103 y marzo de 2014) y de su gobierno (el gabinete es aprobado únicamente por 29% de los ciudadanos).

Si no mejoran economía y seguridad, no se recuperará el respaldo social al Presidente. Gestión eficaz y transparente (contra corrupción) ahora, pues los logros de las reformas tardarán.

* El documento con los principales resultados de la encuesta GEA-ISA se puede consultar en la página http://www.structura.com.mx/gea