Entre pares

Las falacias "fracking" de Rodrigo Medina

Antes que achacar ignorancia a otros, el legislador Gutiérrez podría primero dejar de exhibir la propia (o abstenerse de engañar a sus votantes).

Tal vez el gobernador de Nuevo León sea el mandatario estatal más obsesionado con el reformismo energético peñanietista, apátrida en su pretensión de otorgar en condiciones más que privilegiadas los hidrocarburos de la nación a empresas extranjeras (en las que ni siquiera existirá el derecho al reparto de utilidades para los mexicanos que trabajen en ellas), y sin parar en mientes en muy probables ecocidios.

Medina anhela ser nombrado Mister Houston y despliega remedos de planeación a fin de volver a Monterrey una “capital energética” semejante a la metrópoli texana. En realidad, por ahora, parecen planes encubiertos a medias —y luego desmentidos— en Power Point (“el agua de Monterrey VI servirá también para la industria del fracking”); discursos de aireación mediática de su profesión de fe en el reformismo entreguista y convenios extralegales para iniciar el despojo a tierras de ejidatarios y comuneros, como esa extraña compulsión que a últimas fechas ha exhibido la Conagua bajo órdenes presuntas de Medina de la Cruz por adquirir de ganaderos y agricultores de la zona de Burgos sus derechos de agua, los que están comprando al por mayor y a muy bajo precio en una perversión impuesta a la misión sustantiva de la Conagua.

El gobernador Medina inventa su evangelio de falacias. La más reciente en carácter de impostado experto petrolero: “Si el fracking se hace bien, no hay riesgo o efecto secundario”. Afirmación que rezuma desparpajo y falsedad. Medina enmienda la plana hasta al secretario adjunto de Energía de EU en reciente visita a Argentina: “El principal problema ambiental del fracking es el escape de gas metano a la atmósfera”. Alguien debería decirlo al desinformado gobernador de NL. O que éste le diga a Daniel Poleman lo que ignoran en EU sobre el fracking: que bien hecho no tiene problema (Medina dixit).

Parte de los acólitos del peñanietismo en NL (igual que Cristina Díaz, Ivonne Álvarez, y Javier Treviño et al), el diputado federal Héctor Gutiérrez llama a advertencias como la anterior del secretario adjunto de Energía de EU, “falsedades divulgadas por ignorancia”. Y no ha tenido reparo en proseguir la línea desinformativa: “…la prueba más visible de que esta técnica (fracking) es segura, se encuentra en Texas donde actualmente hay pozos con esta técnica”.

Antes que achacar ignorancia a otros, el legislador Gutiérrez podría primero dejar de exhibir la propia (o abstenerse de engañar a sus votantes). Justo en el Texas que presume, una corte en Dallas acaba de emitir el primer fallo en EU que reconoce los perjuicios a la salud que causa el fracking. La petrolera Aruba Petroleum Inc, fue condenada a pagar 2,925 millones de dólares a la familia de Robert y Lisa Parr por problemas de salud física y mental a resultas de exposición a gases y desechos tóxicos, y por la pérdida de valor de su propiedad ocasionadas por el fracking (http://www.naturalgasintel.com/articles/98145-dallas-jury-awards-familiy-295m-in-barnett-fracking-lawsuit). (Héctor Gutiérrez también podría darse una vuelta por Los Ramones, y otras zonas rurales de NL donde los desprotegidos habitantes ya lidian con seísmos, lodos y desechos de agua tóxica por siempre irrecuperable, de las primeras perforaciones fracking en NL. Además del estrés hídrico propiciado a sus tierras debido a la utilización de millones de litros de agua potable por pozo perforado).

Los texanos en Parr son los primeros afectados en ganar compensaciones en la Corte pero pronto habrá muchos más. En Decatur, Texas, se han reunido suficientes firmas para que en sus elecciones de noviembre se implante una moratoria al fracking. Mientras aquí los seudo representantes populares engañan literalmente a la gente (porque es imposible desconozcan) sobre los perniciosos efectos de esta técnica destructiva y contaminadora (como abrir las puertas de un infierno, sin dramatismo) que usa numerosos agentes químicos de alta toxicidad, producen grandes cantidades de agua residual altamente contaminada y consume vastas áreas de tierra y sus reservorios de agua potable.

El gobernador de California advirtió en su visita a México sobre los riesgos de abrir el mercado energético sin regulaciones apropiadas. Dijo —con conocimiento de causa, pues a ellos Enron los pauperizó en plena crisis—, que sin “mano dura” las empresas petroleras y eléctricas “se los van a comer vivos”. La paradoja es que aun antes de llegar aquí, los politicastros locales ya lo están haciendo.

gcolin@mail.com