No votes

Sí, no votes por quien no es congruente en su acción y verbo. Si de forma consciente te ha mentido y le ha mentido a la sociedad sobre lo que ha hecho y lo que pretende hacer.

No votes por quien tiene una propuesta ambigua o lejana. No importa que tan perfecta la pinte, lo que importa de lo que dice un político es el cómo llevar a cabo lo que promete. Fox prometió Vocho y changarro a todos. Calderón sería el Presidente del empleo. Nunca dieron los caminos claros hacia eso y ahí están los resultados. Ahora, piensen dos veces los cómos de esas propuestas: ¿habrá dinero, voluntad política, conciliación con la oposición, se sabe la ruta?

No votes por quien se esconde en el carisma. El político con imán tiene la mitad del camino recorrido, pero no lo es todo. En la época donde el spot ha perdido impulso, la personalidad del candidato marca, pero no define. Muchos se quedan en la superficialidad de la imagen, va más allá. No entenderlo nos ha llevado no solo a sentirnos desilusionados, sino víctimas de traición.

No votes por quien no pasa a sus compañeros por la prueba del ácido. Aliados, amigos, compañeros de partido o alianzas retratan al político. ¿Cómo confiar en el que no descalifica el robo, la corrupción, la traición a la sociedad, la perversión de ideas, el rompimiento de la ley?

No votes por el que no conoce su distrito, su ciudad o su estado. Ser candidato y no saber cuántas escuelas hay en la zona que pretendes representar, no entender por qué hay más baches en una zona que otra, cuántas casas aun son ciudades perdidas y por qué se dan fenómenos de inseguridad y alianza con el crimen debido a ello te descalifica para pedir el voto.

No votes por quien deja a las mayorías los derechos de minorías. La tibieza no debe tener lugar en esta elección. En ninguna. Los políticos que no se atrevan a ampliar libertades juegan a lo seguro, al status quo, a donde estamos hoy... y no es un buen lugar.

No votes por los que están listos para saltar aun antes de saber el resultado. Puede ser un político que tiene listo su plan para el 2018 o un candidato que, desde ya, ya pidió sus cartas de recomendación para irse al Colegio de México. Jugar con el voto de la sociedad es inaceptable.

Congruencia, consistencia, honestidad, selectividad, verticalidad. Valores que pocos políticos han demostrado en esta elección.

Pero, si no la tienen, entonces ¿Por quién votar?

Por ello, no podemos conformarnos con lo que no han dado. Poco, tramposo y acomodaticio.

¿Por quién votaré? Por el que logre cambiar estas reglas del juego electoral. Si no existe, ahí tienen mi respuesta.