Los pasos -para atrás- de López

Morena se las verá negras en Guerrero en 2015. No es fácil para un partido político naciente el tener los cuadros y la movilización necesaria para poder sobrevivir en procesos donde los grandes se despedazan entre ellos y dejan las migajas a los pequeños. Por ello, la chiquillada ha intentado, de siempre, aliarse de tiburones para, cual rémora del erario, vivir de las sobrinas.

Lo hizo el PARM, el PPS, el PST que se transformó en el PFCRN, lo ha hecho el verde en chaquetera forma, lo hacen de forma regular el PT y Movimiento Ciudadano, lo hacen hasta los partidos locales que, desesperados, necesitan un poco de oxígeno.

Morena no pretende hacerlo. Guiados por la luz que emana de López Obrador, el partido ha transitado con la confianza de que su mesías los llevará a la tierra prometida de las prerrogativas.

Para ello, el ex jefe de gobierno del DF ha convertido el partido en el reflejo de sus caprichos y designios personales, ha seleccionado candidatos y aliados bajo su visión personal y el cálculo político de influencia local que los lleve a la competencia.

De esa forma, Morena tiene listas las armas en varios estados, algunos serán exitosos y hasta podrán arrollar como en delegaciones del Distrito Federal. En otros, las complicidades son vergonzosas.

Guerrero es un ejemplo de ello. López Obrador transó con Ángel Aguirre su apoyo local en 2012 a cambio de que su alfil estuviera en su gabinete. Lázaro Mazón se levantó de la presidencia municipal de Iguala, pero dejó un encargado de despacho que salió del lumpen para transformarse en edil y millonario. Así, el líder más polémico de la izquierda mexicana terminó en la misma cama que el crimen organizado.

Aunque, si lo pensamos, ya son varias las coincidencias donde **El Peje acaba embarrado de tunantes. Ponce, Bejarano, Imaz, nombres que lo perseguirán hasta el final de sus días. Otra vez, AMLO dice no conocer y hasta repudiar truhanes, pero olvida fotos y vídeos donde levanta manos y, sonriente, les dice ganadores.

Hay dos caminos que expliquen esto, desconocimiento que refleja impericia en el gobierno o complicidad que revela perversidad. En cualquier caso, las salidas para él y Morena no son agradables. De hecho, es perder-perder antes de junio de 2015.

Si algo faltara, el colofón lo tiene su boca. AMLO reclama a  periodistas independientes que no están con él de cuestionarlo. Nadie le explicó el tiro en el pie: si son periodistas independientes es claro que no estarán de su lado. Lo que es peor, si existen esos  “independientes” que están con él, entonces no son tan libres y sí, militantes.

Con los atentos saludos a Carmen.