El mundo al revés

Ahora, tres episodios que sorprenden por lo lejanos a la modernidad y a la necesidad social de cambio. Tres que evidencian la poca preparación de ciertos actores políticos

UNO: un gobernador va a un encuentro juvenil de tecnología y avance. Ahí, se compromete con los asistentes en dar condiciones de trabajo a un nuevo sistema en donde la relación del ciudadano con la movilidad se ve ligada con aplicaciones de última generación. Días después, el gobernador nombra a un nuevo Secretario de Movilidad cuya primera instrucción es combatir la corrupción.

El secretario -chapado a la antigua y con poca claridad hacia el manejo de nuevos medios- hace lo contrario: se alía con las viejas mafias que controlan a taxistas en la principal ciudad del estado y persigue a la nueva tecnología con la idea que la protesta no saldrá de algunas cuentas de redes sociales.

El secretario contraviene las peticiones del gobernador e, incluso, busca a sus viejos aliados en los medios para lanzar su campaña sobre cómo su objetivo es regularizar lo no regulado y dejar en el limbo de la corrupción y la impunidad -lo cual contraviene su mandatorio principal- a quienes, gracias a su mala actuación de años, ocasionaron la problemática actual.

Al final, el gobernador es quien debe salir a calmar la situación y defender a su recién nombrado secretario. Ejemplo de la ineptitud de este último que, a propósito, con las acciones ejercidas dio también un mensaje equívoco: el gobierno contra la nueva tecnología. Pésima percepción si se desean atraer inversiones.

DOS: un gobernador sale, una semana después, a deslindarse de hechos trágicos a cientos de kilómetros de donde se encuentra. No obstante, el gobernador omite un dato importante: una de las víctimas no estaba en el lugar del crimen por una situación fortuita. No, el asesinado no iba de fiesta ni de distracción, sino que se encontraba en dicho sitio en huída a las presiones que, contra su trabajo, se ejercían en el estado del gobernador.

El dato, fundamental, parece olvidársele también al jefe de gobierno y procurador de la entidad donde se llevaron a cabo los crímenes.

TRES: un gobernador independiente va a hablar a un evento eclesiástico. Sigue en campaña pese a haber ganado hace apenas dos meses su gubernatura. ¿Por qué? Seguro porque el Cerro de la Silla siempre será menor que Los Pinos y, en la locura, hay quienes piensan que pueden ganar lo que sea.

Aunque no hayan gobernado ni un solo día.

 

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