3 mitos

EL BUEN FISCAL POR SU CASA EMPIEZA. Por fin, comenzaron los cambios en el gobierno de Jalisco y lo hicieron por donde más duele: la seguridad. La población tomó nota del desmán del primero de mayo y se la cobró a Aristóteles Sandoval. No era la única, la descomposición de los tres niveles de seguridad (crimen organizado, crimen común y la interrelación entre ambos) hicieron insostenible al experimentado policía. A ello, agregar una confrontación con el alcalde electo de Guadalajara y la desconfianza absoluta del gobierno federal -con lo que los contrarios se unirían- darían la puntilla al funcionario que fue eficaz con panistas y que oxidó el prestigio en dos años. Ahora, la elección de Almaguer en un puesto complejo parece una doble respuesta hacia presiones externas e internas del Estado. Aristóteles juega sus fichas y cede, pero no tanto.

SPY VS SPY. Una empresa dedicada a espiar población civil -y que presumía su invulnerabilidad a hackers- terminó espiada e intervenida. La historia de espías sería un argumento delicioso para la siguiente del 007, pero va ligada al gobierno mexicano y sus gobernados. Desde el CISEN hasta el gobierno de Tamaulipas tenían y tienen contratos con este sistema RCS -Da Vinci o Galileo, según el modelo contratado- con el que sus conversaciones vía Skype o Whatsapp pueden ser revisadas en cualquier momento. De hecho, su teléfono se convierte en una terminal remota del adquirente del programa. En México, la utilización de sistemas de intervención telefónica -auditiva y geolocalización- es admitida a través de una orden judicial. Si somos aventurados, hay que dudar que sea ese el caso de uso del programa.

DÍA SOLEADO. Por fin. Esta semana, Denisse Dresser debió aclarar el error -intencional o accidental- en el que incurrió hace casi 20 años. Ella fue quien puso en boca de Jacobo Zabludovsky una frase que nunca dijo y que fuera profusamente repetida en redes sociales tras la muerte del polémico periodista.

Más allá de la defensa de Zabludovsky, debemos hacer un alto: ¿Nos quejamos de la manipulación que la televisión ejerció y ejerce en el país, pero lo hacemos a partir de la manipulación de un hecho inexistente que propagamos en redes sociales? ¡Hubo incluso quienes sustentaron la versión en notas y entrevistas que, leídas con detenimiento, sostenían lo contrario!

Cuando hay un interés tan intenso en convertir a alguien en un ángel o demonio, debemos de sospechar del cardenal o del exorcista que insisten en el dogma. Axioma que sirve para políticos, empresarios, pinheads o ciudadanos.

En cualquiera de sus presentaciones.

 

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