Los libros y los medios

La cita de cada año con la Feria Internacional del Libro en Guadalajara y TvMorfosis nos hacen reflexionar sobre lo compenetrados que el libro y la televisión están en nuestros tiempos. Pareciera contradictorio en un país donde la lectura es masiva, pero para pasquines y periódicos de dudosa reputación y donde, de igual forma, la televisión continúa como el medio predilecto –o el único- de información y entretenimiento de millones.

La FIL cumple tres décadas de recorrer la cultura y darle espacio a la política para su prueba de fuego entre intelectuales y asistentes a la feria. Políticos y activistas se pasean por los pasillos de la Expo Guadalajara durante la semana para probar popularidad y, claro, saltar la pregunta que hace un lustro hizo perder el piso al entonces candidato priista. No la tienen fácil: el hartazgo político hace de la Feria Internacional del Libro el pasillo al escándalo y descrédito de quienes creen que su catapulta en las encuestas se encuentra en responder tres libros que les marcaran la vida.

EL Bronco y Alfaro, Margarita y Josefina, Aurelio y Narro, Elena y Arriaga conviven en una muestra de poder de convocatoria no solo de la Feria sino también de su creador, Raúl Padilla. Negar que parte del éxito de la FIL viene de la potencia de Padilla sería ser ingenuo: él y Juan Sandoval son poderes que orbitan por encima de gobernadores, presidentes municipales y diputados de partido o independientes. Uno, empuja la cultura como vehículo de crecimiento. El otro, la inhibe para controlar a su grey. En cualquier caso, su presencia y poder es patente.

Si la Feria fuera insuficiente, TVMorfosis añade interés a esta semana. La discusión sobre el futuro de la televisión en un ambiente donde muchos creen de manera errónea que la televisión no tiene futuro es saludable y necesaria. Gabriel Torres olfatea la ruta y la dirige, el deber es entenderla. En un país con las condiciones de pobreza tan profundas como México, la TV es, aún hoy, indispensable para entender acciones y reacciones de la población. Muchos se irán por la falsa idea de los nuevos medios y canales de distribución. La verdad está aún en la sierra y la montaña, en las rancherías y poblaciones donde la conexión de televisión satelital acerca a miles de personas a un aparato televisivo. Aparato que les da la verdad que conocen, en una de esas alejada a la que viven.

Libros y televisión para accionar el país. Herramientas de cultura y comunicación que, hoy, tienen su casa en Guadalajara. Semana que envidia la Ciudad de México. Semana que debe replicarse en otras disciplinas y salidas, como la música.

Aunque le duela a los críticos.

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