La libertad en un rol

El estado mexicano ha fallado en todas las apuestas que ha hecho y en las promesas que ha emitido a su población. No ha logrado dar seguridad, la salud es una broma que causa miles de muertos al año. La educación está en manos o de sindicatos cínicos o políticos que ven en el futuro infantil su catapulta hacia su futuro personal. La movilidad se encuentra en una etapa de poca prospectiva y los derechos humanos son una burla donde hasta las iniciativas en su contra pueden presentarse con faltas de ortografía.

Ante ello, el Estado ha intentado limitar al ciudadano. El miedo como arma ante su ineficiencia.

Richard Nixon articuló una idea que, en los setenta, tenía todo el tufo de los veinte gringos. La guerra contra las drogas como axioma y bandera para no reconocer la pérdida de una guerra y la desventaja ideológica a partir de la corrupción y chapuza de su gobierno.

Ilusos, continuamos con esa cantaleta hasta nuestros días, cada vez con mayor orquestación y peores consecuencias.

Civiles vistos como daño colateral. Detenidos a partir de consumo de sustancias que son, incluso, menos dañinas que el alcohol. Corrupción que genera ganancias a pocos y grandes pérdidas a los ciudadanos.

Todo, a partir de una prohibición gubernamental. Un escollo a la libertad.

Si ven a los cuatro promovientes del amparo que declaró inconstitucional la prohibición de uso de la mariguana se darán cuenta que no son usuarios. Ese no era el propósito, lo integrantes de SMART no buscaban su disfrute sino el presente libertario.

En una sociedad donde día a día se ponen más trabas a todas las libertades, ganar esta en específico es un triunfo de todos.

Vendrán las voces que reprobarán y se asustarán ante la caja de Pandora que la corte abrió el miércoles, pero la resolución era necesaria.

Como con el matrimonio universal y los derechos que de él emanan, este amparo abrirá la puerta a otro tipo de libertades y discusiones que la sociedad necesita. No es una cosa pequeña. Cada día, vemos el discurso de progreso perdido en grilla, comisiones, dinero, aportaciones, edificios, premios vacuos y promesas incumplidas de políticos que terminan por decepcionar a los votantes.

Este amparo muestra, una vez más, que la sociedad fue la que pensó de forma ágil y novedosa, dejó a un lado la grilla en la que se escudan políticos y legisladores que nunca han querido la legalización de la mariguana pero sí su lucimiento personal y nos dieron una lección sobre cómo la sociedad está muy por encima del pensamiento pequeño, circunstancial, de esos que se visten de salvadores del bienestar general.

Enhorabuena.