Reflexiones desde un Whatsapp

Durante la semana, el episodio de recaptura de Joaquín Guzmán y los detalles de investigación para dar con el mismo en la zona del noroeste del país sirven para una reflexión sobre el uso de medios, la propaganda de policías y criminales para sostener una versión de la realidad y las derrotas mediáticas de periodistas, políticos y ciudadanos.

La noticia a través de redes sociales da un vuelco a la forma en que el Gobierno Federal informa sobre sus acciones. Enfermos ante la crítica que se desarrolla en su contra en Twitter y Facebook, el gobierno del Presidente Peña decidió controlar palabras e información en 140 caracteres y, a diferencia de la captura anterior, ser ellos quienes manejarán tiempos y formas.

En las primeras horas, el manejo fue cuidadoso pero triunfalista. Olvidada la razón por la que se capturaba de nuevo al capo, gobierno entero festejaba hasta con groseras actitudes entre sus miembros el haber apresado a la joya de la Corona criminal. Joya de la Corona que se había convertido en el Lex Luthor de ese superhéroe abollado que es Enrique Peña para su equipo de comunicación.

Villano que supo cómo contactar actrices y activistas para dar su versión. Contacto que, al paso de los días, se descubrió fue descuidado y apresurado para un individuo que, durante 14 años, había cuidado las formas para evitar su caída ante la ley.

La nota de la Rolling Stone desorbitó la ruta trazada y fue necesario recurrir, una vez más, a los aliados conocidos. La versión oficial fue certificada en horario AAA en los noticieros predilectos del gobierno que, incidental o accidentalmente, desplazaron partes fundamentales de la realidad para exacerbar la idea de inteligencia, Coordinación y equipo. Idea que, mínimo, tiene matices.

Porque evitar reconocer que la captura se dio de forma fortuita por un par de policías federales que iban no por El Chapo sino por un auto con exceso de velocidad que se parecía a uno reportado como robado levanta, mínimo, dudas.

Y, en el morbo, la historia de la pareja dispareja de... amigos. La actriz que, en la plática con su amigo, olvida parejas y aliados anteriores para reiterar que "nadie la ha cuidado nunca". Reina del Sur que, preocupada, advertía sobre las posibilidades de ser la causante de la captura de su cuate. Hoy, el pesar no sólo está en ella, sino en los miembros de la organización criminal de la que era cabeza Guzmán Loera. Pesada losa para cualquiera. Señal de alerta para todos.

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