Reacomodo mediático

Termina el 2013 y comienza el reacomodo en medios de comunicación.

Muchos de estos movimientos son resultado de las dinámicas en que cayeron las empresas mediáticas durante el primer año de Peña Nieto y, en consecuencia, un enfilamiento a la batalla por las nuevas cadenas.

Algunos de estos movimientos hablan más de una reconfiguración de trabajo o incluso de ideología. No siempre, estos cambios son positivos.

Ciro Gómez Leyva madrugará. Radio Fórmula reconoce que su apuesta de años de un noticiero con sesgo de izquierda comandado por Ricardo Rocha no ha sido exitoso. El horario matutino requiere de un equipo menos pausado y reflexivo para combatir con los monstruos ya desarrollados en esa franja. Gómez Leyva debiera tener lista una dotación distinta a la construida durante una década en el horario diurno.

Hay un par de cambios en la mañana que llaman la atención. Hace un par de meses, Carlos Lara regresó como titular del Instituto Mexicano de la Radio. El brazo hertziano del gobierno comenzó, entonces, un periodo de transformación peculiar. Durante casi una década, el IMER se proclamó como Radio Pública, no gubernamental.

Al parecer, ese axioma cambiará, puesto que figuras desarrolladas en sus filas dejan el grupo antes de que inicie 2014.

Primero, Erick Montenegro se alejó la gerencia de Horizonte, la estación de música de avanzada del Instituto. Tras de él, Marcelo Lara abandonó la de Reactor, propuesta juvenil de la organización y ariete de ideas y propuestas que han moldeado a parte importante de una generación por casi una década.

Esta semana, Mario Campos y Rulo anunciaron que no regresarán a sus espacios matutinos en el año que comienza.Campos -egresado de la Universidad Iberoamericana, donde inició su paso radiofónico en un programa llamado “El despertador”- dejará el espacio por el que ha pasado Nora Patricia Jara y Pascal Beltrán del Río. Rulo es otra historia. Programador y locutor de RadioActivo, Raúl David Vázquez logró, en el tiempo que estuvo a cargo de Antisocial y El Fin del Mundo, dar una cara radicalmente distinta a lo que era el rock producido en México. Alejó la facilidad de discurso y construyó un espacio donde la literatura y el cine tenían una proyección sin cartón y maquillaje. “La Ciudad de Frente”, su periódico capitalino, le merece ahora su atención y cuidado. Es obvio que lo volveremos a escuchar. Y aún falta el cambio más rumorado de la semana: el fin del convenio de Carmen Aristegui con MVS. Así los cambios que importan. Otros -anunciados por locutores tramposos y corruptos- solo son una estrategia que buscan distraer de lo primordial: el uso mezquino del medio.

Cinismo al micrófono, pues.