Puta defensa del Puto

En 1996, la estación Wfm -a cargo entonces de Martín Hernández- decidió provocar a la audiencia que escuchaba -menos que a RadioActivo- dicha frecuencia.

Meses antes, Molotov lanzó su ¿Dónde jugarán las niñas? un contestatario disco que, entre broma y broma, asomaba la atrasada realidad mexicana. Canciones como “Voto Latino” “Mátate Teté” o “Chinga tu madre” eran parte del repertorio que Universal creyó tendría éxito tras atestiguar sus directivos el arrastre y reacción que creaban en distintos bares y lugares de concierto del país.

Así, W decidió abrir el disco -es decir, salirse del camino que la disquera dictaría sobre los sencillos a programar- y decidió que la canción a escuchar en su frecuencia sería “Puto”.

“Puto” no era una canción que buscara denigrar a los homosexuales, al contrario: abría el debate sobre el uso del sustantivo como sinónimo de apático, cobarde, iletrado, ignorante, como el mexicano que se deja pisotear por el poder.

RadioActivo contestó con la única canción que W no podía pasar de ese disco: “Que no te haga Bobo Jacobo” donde, una vez más, el “Puto” era usado en concordancia con el poco valor de informar la verdad.

Ambas estaciones lograron que audiencia y gobierno voltearan a verlos.

Al mismo tiempo, yo llevaba la información de un proyecto que Luis Gerardo Salas realizaba para el CNI de Javier Moreno Valle. El primer programa tenía una entrevista con Molotov y, pensamos, si W y Radioactivo ponían esas canciones en alta rotación, ¿Por qué nosotros no podíamos poner un concierto de Molotov tocando las dos?

Gobernación -o RTC- prohibió la retransmisión de ese programa. Ofendía a la población.

En esta semana de harta defensa del uso de Puto en los estadios, los medios demostraron donde estamos aún. Noticieros que defienden su utilización pero no ponen en pantalla la palabra, periodistas que usan sus columnas para atenuar el significado cotidiano del vocablo pero sólo les permiten poner “pu...” Porque su medio es conservador, estaciones de radio que censuran a sus locutores.

Si la palabra es tan coloquial y tan usada en todos los contextos ¿Por qué no la usaron?

Apunte final: de todas las canciones de ese primer disco de Molotov, la más contestataria y antigobernista era “Gimme The Power”. Como era la que tenía menos groserías, fue la seleccionada a rotar en radio. En 97, el PRI perdió el DF y la mayoría en las cámaras. A veces el ingenio aparece donde menos lo esperas.