Novak región 4

 La semana pasada se estrenó Robocop, el reboot de un clásico de Paul Verhoven del 87. En esa película, la ciudad de Detroit era azotada por la inseguridad y la policía era un ente privatizado. La empresa OCP era quien se encargaba de patrullar las calles y decide, ante la oleada de violencia, experimentar con un policía mitad humano mitad máquina.

En esa fantasía de los ochenta donde Verhoeven hacía una crítica velada a las políticas del gobierno de Reagan hacia la supresión de libertades por un mayor resguardo retrataba también la influencia de la televisión en las decisiones diarias de su audiencia. La lectura que los conductores de televisión sobre los problemas en Pretoria o Acapulco -donde los rebeldes combatían a las tropas mexicanas y de los Estados Unidos- guardaba una visión sobre el interés que esa televisora de ficción quería reflejar a su público.

Ahora, Samuel L. Jackson es Pat Novak, un conductor-opinador que, desde su espacio editorial, guía, infiere, condena y sugiere qué es lo que el gobierno federal y local debe realizar.

El personaje es perfecto por el retrato fiel de cómo se ha deformado la labor de comunicación para dar paso a personajes como Novak.

Conductoras que atacan a medios de comunicación pero no revelan que ellas defienden la agenda del hombre más rico del mundo. Comunicadores que cambian de horario y sostienen la inocencia de un ex jefe que huyó con deudas y órdenes de captura. Productores de novela que justifican la represión en Venezuela con los mismos elementos que persigue y condena en México.

Y a nivel local, uno tras otro. Tal vez, la más patética sea la señora que se dice artista plástica, periodista y directora de noticias en un medio público cuyo mayor logro fue enseñar no su criterio, talento, sagacidad o análisis, sino las Tetas. Martha Higareda de la información. Encueratriz de la noticia. Eso sí, ahora muy docta para ser un pinhead más.

Como el personaje de Samuel L. Jackson, todos opinamos, dudamos y condenamos a los políticos desde nuestros foros. Pequeñas ventanas de mundo de párrafo y medio. SMS hechos trino. El problema deriva en cómo hay algunos que sus trinos se convierten en chirrido de grillo en busca de pareja, aunque sea de pleito.

Como ejemplo, el debate árido y sin solución de Mauricio Gudiño e Israel del Toro en Twitter esta semana. Ardiente en palabras y vacío en acciones.

En la ficción o en la realidad, siempre habrá un político que busque su mayor beneficio a partir de la declaración, nunca de la acción.

Y, también, pinheads listos para aplaudirlos. Como personaje de ciencia ficción.