Indecencia dos

Estimados votantes: el INE piensa como ustedes. Movimiento Ciudadano, no.

El pasado fin de semana, el Instituto Nacional Electoral dio su opinión sobre el inicio de campañas políticas en Jalisco y opinó más o menos de forma similar a lo que se he expuesto desde hace días: el engaño en el que los partidos utilizan los tiempos para hacer campaña es indecente y debe de cesar.

A diferencia de los ciudadanos de a pie cuya opinión les vale un pito a los políticos, el INE logró asustarlos con sanciones y multas y pudo sacar del aire la propaganda ominosa y cínica donde, una y otra vez, decían su nombre y apellido no para que los conociera el militante de su partido -al que, a propósito, ya le habían impuesto su candidatura- sino a la población en general que, durante tres minutos por hora en radio y televisión, debían recetarse por ley su propaganda.

Movimiento Ciudadano -ese partido que el único movimiento es el de políticos de otros lados a sus filas- se quejó por la observación y exigencia del INE. Sí, las letras estaban chiquitas y la madre, pero no violaron la ley, dicen.

Y tienen razón. No violaron la ley. Ni ellos ni el PRI ni el PAN. Solo la interpretaron a su beneficio.

¿No sabían desde el inicio que era una trampa hacia todos, que causarían incomodidad y que habría voces que denunciarían la trampa?

En una de esas, todos esos partidos se sienten ya muy protegidos ante la apatía e indiferencia de la gente hacia los deleznables anuncios políticos.

Porque, al final, las campañas son vacías y sin compromiso. Acciones concretas se pierden en la palabrería y la dictadura de una imagen que pretende dar la percepción de honesto en un país donde la corrupción es norma.

Así, los políticos estuvieron listos para la queja sobre la queja de sus anuncios y se olvidan hacer una acción tan sencilla como la queja hacia la indecencia.

¿Por qué no renunciar a la indecencia?

Lo ideal sería que ellos mismos usaran ese espacio para denunciar a los que han comenzado campaña de forma anticipada. Lo empático sería dejar esos espacios aunque sea con música clásica o hasta con la banda sonora de Birdman.

Pero no, entre más se pueda alargar la ley, encontrar los recovecos para hacer lo que en realidad quieren -y que es muy lejano de la necesidad del público- los partidos pondrán en riesgo la credibilidad y cercanía de sus candidatos hacia sus votantes.

Luego no se quejen del resultado.