Con singular alegría

Es necesario rediseñar el sistema político mexicano

Para lograr una mejora definitiva en el País y en el Estado de México, es necesario rediseñar el sistema político mexicano, el cual ha perdido fuerza, autoridad, y credibilidad en los gobernados. La cultura política en México no es más un tema de trayectoria en el servicio público, ni la política es más un tema de prestigio. El régimen actual en México no ha ofrecido ni mitigar, ni muchos menos dirimir los conflictos sociales de nuestro País.

El escenario es muy concreto, la falta de gobernabilidad en algunas regiones en el Estado de México, producto de la falta de gobernabilidad en el país, arroja que la conducta atípica, de grupos criminales, sea intolerable. Los esfuerzos definitivamente se deben de orientar hacia la nueva configuración del Estado mexicano, y en este sentido un total y nuevo fortalecimiento al Poder Judicial dotándolo de nuevas leyes, haciendo de este y de los demás componentes del Estado mexicano, uno no rebasado, uno eficaz y eficiente, capaz de solventar la primera demanda ciudadana: Justicia individual, que multiplicada, produce justicia social, anhelo de todas las sociedades organizadas.

El objetivo central es crear una conciencia ciudadana de cultura política para que sea desde la sociedad civil, si a través, de nuestros legisladores, la elaboración de un nuevo documento, un verdadero documento capaz de generar una verdadera reconciliación nacional. Creemos que este nuevo diseño debe ser promovido desde el Estado de México en toda la República Mexicana, el objetivo: "alcanzar la paz social"; ya estamos en el 2016 y no ha llegado.

La única política que proponemos como regla general, es una política de gobierno incluyente a todos los segmentos específicos de la población así como a todas sus organizaciones sociales, con el objeto de ser escuchadas y convocadas a un nuevo diseño de la República. El campo de acción es la mejora en la redacción de nuestra carta magna, logrando un nuevo documento con el objeto de purificar nuestras normas y de esta forma con base en la técnica jurídica lograr una redacción avanzada de los ordenamientos jurídicos erradicando así los errores de interpretación, logrando así una nueva relación, entre el Estado y el administrado.

No es justo que la Constitución Política más importante del siglo XX termine en un museo. La nuestra, por más que este corregida, aumentada, derogada, abrogada, reformada, parchada, violentada, mal escrita y ahora desorganizada, apareció siendo la más innovadora y avanzada en 1917, sus garantías individuales y sociales, así le refieren.

La estrategia es re-tomar las acciones del Estado mexicano y re-direccionarlas en beneficio de los mexicanos con base en acciones de gobierno, si la única política que concibo es la de la autoridad, política de gobierno, respeto a la misma.

Las acciones estratégicas no han sido las correctas pues la distribución de las riquezas en el país, están pésimamente diseñadas. El sistema político debe cambiar pues es este el que marca las pautas y los tiempos para que las políticas sectorizadas funcionen. México no puede esperar más, el Estado de México, al igual que otras entidades federativas, está corriendo la suerte de las decisiones de la federación, por muy Atlacomulquenses que les podamos considerar.