Con singular alegría

No estamos a favor de El Chapo

No estamos a favor de El Chapo. Pero... ¿y el gobierno que hace pues? El primero, no deja de ser criminal. Aún de que éste pudo volver a capturarlo, el hecho de que ya se haya escapado dos veces, es una tragedia. Es para Ripley, con todo y su túnel de kilómetros.

Forbes dice que es uno de los hombres más ricos del mundo. Ya vería yo si cualquier mujer no se le acerca nada más por esto. La pobre de Kate, no se bajó de la telenovela en la que es la Reina del Sur, y como en una película de Woody Allen, quiere aparecer en la pantalla como esto. Nadie sabe dónde está el dinero de el Chapo y es tan listo, como para que nadie se dé cuenta de ello.

Por supuesto que El Chapo no es un mito. Pero pronto será una leyenda. Así lo estamos perfilando. De sopetón y sin previo aviso, escuchamos que un activista político que antes fue actor y que antes estuvo casado con Madonna, ahora es un periodista transformado en entrevistador de las políticas públicas que se usan en relación al narcotráfico. Qué risa. Imagínese usted si el señor Guzmán le ilustrara de cómo hacer hoyos en Almoloya de Juárez, y cómo mandar sus cosechas a todos lados.

A veces aborrezco a Trump y más al tal Ted Cruz... sin embargo tienen toda la razón cuando hablan pestes de los mexicanos. El cómo se comportan en su país sin ninguna consideración.

El crecimiento poblacional genera nuevas demandas y necesidades sociales y de diversos tipos, los cuales requieren ser solucionados con calidad, cantidad y trato. La vieja fórmula empleada de dejar pasar el tiempo para que los problemas se olviden, ya no resulta funcional. Todos nos acordamos de todo, y si no, cualquier computadora nos lo dice ipso-facto.

Como la sociedad ha evolucionado, ampliando su radio de acción y participación, demanda en este momento un gobierno abierto y de rápidos reflejos, capaz de romper sus propios estándares en la solución y propuesta de opciones viables que logren el consenso general de las mayorías.

Cada clase dirigente busca seguir propiciando y manteniendo una estabilidad política. Muchos de los problemas actuales que enfrentan todos los gobiernos tienen la misma naturaleza: la pobreza en comparación con la riqueza; y se orientan hacia un mismo resultado: mejorar el nivel de vida de sus ciudadanos. Sin embargo el narcotráfico no es ninguna solución. Yo creo.