Con singular alegría

Justicia social

¿Cuál es la perspectiva en materia de desarrollo social de este siglo XXI y qué podemos esperar de nuestra generación, con nuestra propia visión, con nuestra conciencia de lo hecho y de lo que falta por hacer?

Con el presidente Juárez, se crea la Dirección de la Beneficencia Pública y se recupera al conjunto de Loterías organizadas por la Iglesia Católica, para la formación de la Lotería Nacional como el principal instrumento del Estado para financiar esos servicios.

Se estaba articulando un proyecto de nación; ofertaron al país justicia social. Esto significa que había una nación, la injusticia social tenía responsables claros y específicos: algunos tenían mucho y muchos no tenían nada. A partir de aquí el grupo triunfante de la Revolución Mexicana construyó su visión social.

El Estado asumió su legitimidad en un movimiento social, tuvo una nueva visión social de un país agraviado. "...veo a un México agraviado, veo a un México con hambre y sed de justicia", dijo Donaldo.

Pero, ¿identificamos claramente cuál es la justicia social, y el significado de esta? Los estudiosos y los constructores de la Institución "DIF" en 1977, asumieron que el principal elemento para prevenir la desintegración, el dolor, la fragmentación y el abuso, es la desintegración familiar; y lo adjetivaron como sistema porque sabían que es la política más concreta para prevenir el maltrato, el abuso, en fin, todas las agendas; por eso se propuso crear instrumentos y acciones para promover la integración de la familia como elemento de prevención, para que los individuos no llegaran a la necesidad de los servicios de la asistencia social.

Una mujer despachando en la gasolinera no era usual en los años setenta; tampoco verla en los andamios; sin embargo, hoy las mujeres están en todos los espacios.

Hoy, cuando una persona habla de la enorme realidad de que las mujeres trabajan por igual, no precisa la enorme discriminación que ellas viven; las mujeres siguen siendo penalizadas y sigue trabajando con menos condiciones de seguridad y de protección que los varones; además las mujeres viven la profunda consecuencia social de la discriminación.

No existe una estadística acerca de cuánto tiempo se pierde para la familia, y sobre todo para las madres de hijos adolescentes, quienes hoy pasan más tiempo solos que hace una generación. Algunos viven confinados en la casa; otros, atrapados en la televisión, otros, en la construcción de este espacio de exclusión que es la calle en donde se encuentran de todo: drogas, alcohol, robo de autos, farmacodependencia y delincuencia organizada. Hoy las familias tienen en sus casas, en promedio, más adolescentes que niños en edad preescolar.

La visión de género no es poner los adjetivos "los" o "las" enfrente de cada oración; no es poner mujeres en los gabinetes de gobierno; si en verdad se quiere estudiar el problema, se requiere revisar el marco de relaciones y responsabilidades entre hombres y mujeres en todas las tareas tanto públicas como privadas.

Tenemos que situar en el centro de todo, el esfuerzo social, la noción de igualdad, tenemos -dice el autor- que rehacer la nación social; tenemos que confrontar el hecho de que hay en evidencia, una crisis del modelo social y que se requiere en consecuencia una acción decidida y afirmativa de todos, para poder vivir con dignidad en el siglo de la globalidad.

Entender que en nuestro Estado viven como pobres, el 80 por ciento de la población, y ellos son muchos. De veras muchos. ¿Qué estamos haciendo de todo lo que les conté antes por ellos?