Con singular alegría

Historia de las mujeres

Conocer qué pasa con las mujeres durante su niñez, su adolescencia, durante el embarazo y la etapa de crianza de los hijos; de qué modo se manifiesta: si existe o no una marginación y limitación dentro de su vida social e individual, serían facetas que aportarían al conocimiento y a la construcción de una definición del "ser femenino", que desde la perspectiva de género, consideraría a la mujer, básicamente, como ser histórico-social, tomando en cuenta sus características biológicas como base de su potencialidad y no como de su limitación.

Déjeme platicarle un poco de historia de las mujeres en el mundo, y pensar en cuál sería una buena solución a sus problemas, si se hiciera un proyecto inteligente y digno, de políticas públicas en torno a ellas. Y más de planificación familiar.

Los problemas de la mujer en México son muy complejos puesto que en ellos intervienen una variedad de factores económicos, fisiológicos, psicológicos, generacionales, culturales, políticos y sociales en los que es necesario profundizar. Estos factores pueden entrecruzarse, converger en un momento dado, o aparecer, aparentemente separados.

Con la instauración de la familia monogámica se da una primera división social-sexual del trabajo y no natural, como valoración y jerarquización diferente y específica.

Es en esta familia donde la expropiación del cuerpo de la mujer y la definición de ella como propiedad privada del hombre, determinarán el lugar que la mujer va a ocupar en la sociedad. Así la mujer juega un papel fundamental en la reproducción del sistema: no sólo reproduce a través de la maternidad la fuerza de trabajo que la sociedad necesita para funcionar, sino que por medio del trabajo doméstico repone cotidianamente la capacidad de la fuerza de trabajo.

De múltiples maneras se ha afirmado que la primera gran división "natural" del trabajo se dio porque existían condiciones naturales de la mujer: el quedar encinta, parir y amamantar; es decir, que todas las fases de la historia evolutiva de la mujer pasan por modificaciones y alteraciones de su cuerpo que la sujetan sólidamente a su naturaleza.

Dentro de este patrón de conducta, la sexualidad de la mujer se reprime en función de la reproducción y surge una imposición más: el "instinto maternal". Para esto, se ha construido un discurso ideológico que mantiene a la mujer alejada de su propio cuerpo, de su conocimiento, de su placer, es decir, del libre y consciente ejercicio de su sexualidad.