Con singular alegría

Gabriel O’shea

Qué alegría me da que Mercedes Juan reconozca al Seguro Popular y, más que a éste, al comisionado que es un ser humano de excelencia: Gabriel O'shea, médico oftalmólogo mexicano, se cuece aparte. El lunes apenas me platicaba una excelente amiga mía, Gina Rescala, que le llamaba mucho la atención que este prestigiado médico mexicano se fuera de repente sin decírselo a nadie y sin ningún aspaviento, a operar ojos a muchos lugares del país. Yo sabía que él hacía esta clase de operaciones desde que estaba en México, en el Hospital de la Ceguera. Pero... ¿irse a operar ojos pro-bono, así de repente de sopetón y sin previo aviso? En verdad que me dio un gusto indecible.

Conozco a Gabriel O'shea desde hace muchos años. Lo he visto crecer en su carrera poco a poco. Lo requerido para que opere a vecinas o a mi hermana, a mi madre; he visto en su consultorio a muchas personas mucho muy necesitadas: a las sirvientas de sus amigos; a las monjitas de varios conventos; a los curas de los seminarios. No dejaba que le pagaran y eso hacía que más que estar en deuda con él, se le tuviera toda la gratitud del mundo. Yo se la tengo porque es un hombre trabajador, inteligente y bueno.

Lo conocí porque vivimos en el mismo condominio. Algún día, cuando le compré un piano a mi madre y él vio que lo bajaba el camión, me preguntó que quién de la casa lo tocaba. Se hizo amigo de mi anciana madre. Para tranquilizar su alma él se sienta en un piano de media cola, con su puro y su coñac tocando por horas... Y su eterna compañera de vida Mercedes observa discreta y cuidadosa.

Entonces, no solo por afecto, sino por merecimiento propio vi con gran alegría que Mercedes Juan le diera un gran apoyo al Seguro Popular. A ese que se esfuerza en su conjunto por hacer cosas buenas y cada día mejores. A esa entidad humana y amable a la que pertenecemos gran parte de los mexicanos de este país. Casi 60 millones no son pocos: ¿exactos? 57.3. A la que le podemos creer y dirigirnos para sentirnos cuidados y respaldados en nuestra salud. La que provee a los mexicanos en el área que más lo necesitan. Un logro federal pocas veces visto en algún país. Esto también es México.

Fue importante mencionar que el Seguro Popular es el mecanismo por el cual el Estado garantiza el acceso efectivo, oportuno, de calidad, sin desembolso y sin discriminación a los servicios médico-quirúrgicos, farmacéuticos y hospitalarios que satisfacen de manera integral las necesidades de salud de todos los mexicanos. Fue creado para brindar protección financiera a la población no derechohabiente, mediante un esquema de aseguramiento de salud, público y voluntario. Gracias a éste, cada vez más ciudadanos tienen acceso a los servicios de salud, a nuevas instalaciones y a la atención de personal capacitado, Esto es digno de tomarse en cuenta. Y quien lo dirige más.