Con singular alegría

Fidel se fue

Escribí hace tres días: El día de hoy murió el Comandante Fidel Castro Ruz. Eso no tendría nada que ver, si no fue porque este hombre estudió en escuelas jesuitas, e impulsó movimientos de liberación a favor de su país, entonces convertido en el prostíbulo de los americanos. Luchó como guerrillero, a favor de su pueblo y contra los que más necesitaban su apoyo. Dejó a Cuba como el mejor lugar de aplicación de la medicina de la América Latina; pudo sacar adelante a su país pese a los norteamericanos y a la feroz, magnicida apuesta de Estados Unidos contra él. Sobrevivió la caída de la Unión Soviética.

Conocí Cuba. Fui y estuve viviendo en Varadero tres meses en el campamento 26 de julio; visité la Isla Bonita: deslavada, llena de asombrosos edificios emblemáticos: hermosísima.

Pero eso es solo, la información que hoy tiene el mundo entero. Fidel se fue, y con él muchas cosas buenas y malas. Sin embargo, me quedo con el hermanismo, el apoyo y el liderazgo que alguna vez tuvo México hacia América Latina por el apoyo que le dio a Cuba. Desde Vicente Fox lo perdió, y ahora no es ya respetado. Recojo la canción tan sonada en Cuba la Bella: Fidel, Fidel, ¿qué tiene Fidel? ¡Que los americanos no pueden con él! Oye... tu que dices que lo tuyo no es tan lindo... Oye, tu que dices que lo nuestro no es tan bueno... yo te invito a que busques por el mundo... otro cielo tan azul como tu cielo.

¿Qué por qué escribo esto? Porque debe haber entre quienes luchan, una analogía, una afinidad, una rabia y un encanto por lo que se hace. Y me encantó el discurso de Enrique Peña Nieto. Regresa de nuevo, el liderazgo que México perdió. Hasta la victoria siempre, Comandante. Patria o muerte.