Sobre héroes y hazañas

Las vocales en el cuadrilátero II

Los gentilicios más famosos, en este sentido, son: borinqueña y bielorrusa. Uno de los acertijos más famosos, relacionados con este asunto, es el de preguntar por algún animal pentavocálico. La respuesta es murciélago. Y si nos trasladamos al mundo vegetal tendremos voces como orquídea o eucalipto. Hay quienes se animan y escriben textos regidos por el empeño panvocálico, como éste de Minou Salle:
“En la exhumación del abuelito Aurelio, el  aguerrido murciélago de
Esculapio fue a curiosear la exudación...”
Mi lector puede ensayar algún texto con base en los ejemplos aquí citados y/o en otros que encuentre en las páginas de acertijos, juegos y ensaladas verbales.
En el lúdico sitio Verbalia (www.verbalia.com), dedicado a calambures y gracias lingüísticas, hemos descubierto algunos slóganes panvocálicos. Aquí cito varios: “Un país mejor”, “El único zar”, “un mar de libros”. Pudiéramos agregar, asimismo, “diré un amor” o “Uno ríe más” (de perfecto orden inverso). Hay incluso palabras panvocálicas que rebasan las diez letras, como ésta: “transcurriremos”.
Los lingüistas motejan “heterograma” a las palabras que no tienen una sola letra repetida. Y celebran la existencia de la voz adulterinos, un heterograma pentavocálico. Tengo para mí que el antiheterograma principal, en lengua sajona, es la voz Mississippi, tan en boga antaño por (des)gracia del huracán Katrina y sus efectos devastadores en Nueva Orleans: salvo la primera letra las otras 10 se repiten. Y en la otra orilla de las voces panvocálicas tenemos las monovocálicas, como odontólogo (su rival en el rubro de las profesiones sería el pentavocálico arquitecto)o como Alabama o, si me apuran, Aracataca, la tierra donde nació el lipogramático (le falta la o) Gabriel García Márquez*”. Añado aquí que un lipograma es un texto que carece de alguna de las letras del alfabeto, como las novelas amorosas de Alonso de Alcalá y Herrera: Los dos soles de Toledo (sin la letra a) o La carroza con las damas (sin la letra e). Sabemos que Georges Perec realizó una proeza similar en La Disparition.
Volvamos a rememorar aquella épica batalla donde Rubén Olivares perdió el título mundial pluma. En aquel dramático round 13 “recordamos” el Púas salió a liquidar a Alexis Argüello. Nadie imaginó el letal desenlace: el riflazo con la mano derecha de Alexis Argüello fulminó al incombustible pugilista mexicano. Ahora yo puedo imaginar al Púas vencedor en aquel pleito y así decir, valiéndome de las palabras que entrañan vocales en su trayecto: “Auténtico, jerárquico, Rubén Olivares, reconquista contundencia”
* Diré que, en rigor, ninguna vocal le falta al nombre del autor de Noticia de un secuestro: su nombre completo es Gabriel José de la Conciliación García Márquez.


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