Sobre héroes y hazañas

El ensalmo de la carraspera

Si nos sumergimos a explorar las connotaciones o significados de las palabras en un diccionario como el de Sebastián de Covarrubias hemos de confesar que, velis nolis, estamos condenados a la sorpresa, el dato chusco, dicharachero, esto es, a la hilaridad redomada.

En cambio, cuando leemos pasajes o pasadizos del diccionario del Diccionario Crítico Etimológico de la Lengua Castellana de J. Corominas hemos de redoblar nuestra sorpresa o asombro cuando, por ejemplo, habla del verbo infinitivo carraspear.Mira cómo lo define: “Hacer con la garganta un ruido bronco para remondarla de las mucosidades que embarazan la deglución y enronquecen la voz”.

Esta definición, sobrecargada de voces de difícil inteligencia y poco comunes (“remondar”, “embarazar la deglución”) me hizo pensar en el celebérrimo verso de Rubén Darío.

Sí, sí, sí, el de las “púberes canéforas”: “Que púberes canéforas te ofrenden el acanto”. Y Federico García Lorca, como sabemos, exclamó: “de todo eso sólo he entendido la palabra que”. No digo pues que la definición del verbo carraspear propuesta por Corominas sea inextricable, es decir, ininteligible.

Lo que digo es que en lugar de decir “embarazan la deglución” pudo haber escrito “complican el comer” y, por supuesto, en lugar de utilizar el pomposo verbo “remondar” pudo haber elegido “limpiar”: “hacer con la garganta un ruido bronco para limpiarla de las mucosidades”.

Sucede como cuando al vecino le dicen que formule la pregunta respecto de su localización y dice: “¿Por qué rúa y bajo que guarismos se ubica tu morada”, en lugar de decir llanamente “¿dónde vives?”.

Por eso el diccionario de la RAE ha evitado la definición del verbo carraspear propuesta por Corominas y sencillamente ha definido: “Emitir una tosecilla repetidas veces a fin de aclarar la garganta y evitar el enronquecimiento de la voz”. Por cierto, de la definición surge el palíndromo “Allí cesó tosecilla”.

Con el efecto o propósito de rizar mucho el rizo yo debí bautizar este artículo como la solución de la carraspera. Y no como aparece con la voz ensalmo que, a la letra, significa “modo supersticioso de curar con oraciones y aplicación empírica de varias medicinas”.

¡Salud! 


gilpradogalan@gmail.com