Sobre héroes y hazañas

El cuello: Un plinto humano

Sé que el cuello es el lugar de las irisaciones de mayestáticos collares y de emblemáticas medallas. La derivación nominal, que procede de esta parte del cuerpo, tramonta fronteras idiomáticas: collar procede de cuello.

Imagina, ahora, hermosos cuellos de mujeres elegantes. Imagino, al mismo tiempo, los numerosos cuellos de los decapitados: de Pelletier a nuestros muertos recientes.

Sabemos que el tránsito de la cabeza al tronco es fundamental desde la triple perspectiva de los aparatos digestivo, nervioso y circulatorio.Sobresale en ese tallo, asimismo, ese curioso par craneal llamado no sin ostentación glosofaríngeo (conduce la sensibilidad de la faringe y hasta la lengua).

Sí: la faringe y su prima hermana la laringe, órgano de la voz y productora de sonidos que comprenden el bisbiseo, el habla, el grito y el alarido.

En el anverso del cuello la manzana de Adán; en el reverso la nuca. La nuca que exige protección palindrómica: “A la nuca acúnala”. 



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