Sobre héroes y hazañas

¡Zapatero a tu botín!

Siempre recuerdo con gratitud la ingeniosa frase del escritor Julián Rios, autor de la novela Larva y creador, asimismo, de una sorprendente fila de libros donde explora la mar de calambures, esto es, los juegos de palabras de varia índole. La frase aludida es: ¡Zapatero a tu botín! Y evoco la sentencia a propósito de la incursión, casi siempre fallida, de deportistas o ex deportistas en la política. Estos actores, picándose de versátiles, pretenden desdoblarse con fortuna en los asuntos de la vida pública, esto es, en el orbe de la política deportiva de mediano o alto rango. Son numerosos los ex atletas que se convierten en administradores del deporte: Felipe el Tibio Muñoz es acaso el ejemplo más elocuente. Y no mencionaré aquí a la larga ringla de ex marchistas olímpicos que ocuparon u ocupan puestos de alto relieve. El desenlace fatídico de la vida de Noé Hernández es un ejemplo incontestable.Respecto del caso de boxeadores o ex boxeadores con los guantes calados en escaños de la política extranjera citaré sólo a dos: el filipino Many Pacman Pacquiao –aún activo- o el malogrado nica o pinolero ex alcalde de Managua -y quien conquistara triplete campeonato mundial como pugilista- Alexis Argüello. Si aguzamos la mirada hemos de advertir, en examen a volapié,  que los resultados de gestiones exitosas de los deportistas o ex deportistas son punto menos que desastrosos. El malhadado espectro va de la corrupción al suicidio. La gestión venturosa es excepcional y, además, cumple casi siempre un breve lapso. Por eso, ahora que el año va de caída, recordé con gratitud y simpatía intelectual la frase de Julián Ríos con la que inauguré este artículo. Frase que urde el quebranto de la previsión y modifica el dicho coloquial (“zapatero a tus zapatos”) con una retranca irónica que apunta hacia los casos de malversación de fondos o corruptelas: ¡Zapatero a tu botín! 


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