Sobre héroes y hazañas

Ukelele, mandolina y bandurria

Empezaré por reflexionar acerca de tres instrumentos similares: el ukelele, la bandurria y la mandolina. El primero, usado por el ex beatle George Harrison (y por Paul McCartney en los conciertos que ofreció en el Foro Sol de la ciudad de México), es de origen hawaiano y tiene un nombre que no disimula su encanto sonoro, su fascinación acústica casi onomatopéyica: ukelele.

Las dos primeras letras dan paso a una terminación palindrómica presidida por la vocal e. Por contigüidad sonora relacionamos esa palabra con pelele y con la expresión admirativa o interjeccional újule. Digamos que el ukelele es un instrumento tocado por el pelele. Cuando la música aflora la gente dice de inmediato újule. El ukelele es, avisa el diccionario, literalmente “pulga saltadora”.

El matiz entre la bandurria y la mandolina está cifrado en que la primera está constituida por “seis cuerdas dobles” que se hacen sonar con púa mientras que la mandolina sólo posee “cuatro cuerdas dobles”. 

La palabra bandurria, avisa Corominas, posee raíces o étimos preciosos: del latín tardío pandurium, especie de laúd con tres cuerdas, mas si el laúd es dual, en atención al palíndromo, laúd dual, entonces la bandurria tendrá, en efecto, seis cuerdas dobles.

Corominas reconoce relaciones semánticas con el barco y con el vientre: barco ventrudo como el instrumento: panza parlante, bote sonoro. Barca que arrastra la red, boca que besa mi boca, boca que me has atrapado: boca que singla, barca que canta, en la paráfrasis de un célebre poema de Miguel Hernández.  

En Argentina y en Chile bandurria es un “ave acuática”. Entendemos entonces que la bandurria siempre tiene que ver con el canto, con la red de sonidos. Ukelele, mandolina y bandurria. La mandolina es más pequeña que la bandurria y se llama, asimismo, bandolina.

Corominas afirma que la vacilación ente m y b es fenómeno frecuentísimo en voces que contienen otra nasal: mandolina viene del francés mandoline y es curioso que en la explicación del origen de bandola Corominas asevere que la forma castellana tradicional que revistió el mismo vocablo es bandurria.

Hay entonces similitud léxica y material entre estos instrumentos aovados. La forma masculina del instrumento se encuentra en italiano: mandolino. 

Como sabemos, grandes músicos compusieron obra para mandolina (Vivaldi, Bethoven, Mozart o Paganini). La mandolina ha sido desplazada en los últimos años por la bandurria. En México, sin embargo, se puso de moda en las tunas o estudiantinas.

Aquí recuerdo la canción: “yo soy de los mismo llanos, yo me llamo Estanislao,/yo me resbalo en lo seco, yo me paro en lo mojao./Y aquel que no me creyera, que se plante bien plantao/que salga paquí pal medio, con el sombrero ladeao/pa demostrarle que soy un macho requetemplao/y que este valor que tengo no lo conseguí prestao/y que este valor que tengo no lo conseguí prestao”.

La canción se llama “Barlovento-Estanislao”, y la expresión “a barlovento” significa “parte de donde viene el viento”, acorde con la ubicación de las embarcaciones o bandurrias. Aquí me detengo. 


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