Sobre héroes y hazañas

Serie Mundial de 1975: Que cuarenta años no es nada

Un comentario de mi amigo Esiquio Ortega Arreola, desde Múzquiz Coahuila, donde fuimos compañeros de clase en secundaria, detonó en mi memoria viejas Series Mundiales y de modo peculiar la de 1975 entre los Medias Rojas de Boston y los Rojos de Cincinnati.

Una de las más electrizantes series en la historia del beisbol.     

En la franja crepuscular de septiembre de 1975 falleció en California el carismático ex jugador y ex mánager Casey Stengel. Sus ojos no pudieron ver la extraordinaria serie que ahora evoco.

Boston se fue arriba  en el primer juego y después conseguiría empatar la confrontación dos veces (2 a 2 y 3 a 3) para sucumbir en el séptimo partido. Los Medias Rojas de Boston tomaron ventaja primero en seis de los siete partidos lo que significa que los Rojos tuvieron que fraguar remontadas épicas.

Entre los momentos más granados  podemos señalar las tres aperturas del enorme lanzador cubano Luis Tiant (ganó dos), los tres cuadrangulares de Tony Pérez, pero quizá la jugada más inquietante haya sido la interferencia supuestamente no intencional de Ed Armbrister al receptor Carlton Fisk.

Ese “estorbo” hizo que Fisk tirara mal a segunda lo que ocasionó un hilván de vicisitudes adversas para Boston y que tuvo como desenlace la victoria de Cincinnati 6 a 5 (era la décima entrada del tercer juego).

Como el resultado de la Serie Mundial fue cuatro juegos a tres como ya dijimos se impone la pregunta: ¿quién hubiese ganado la Serie si marcan interferencia intencional a Armbrister? El jardín de senderos que se bifurcan: una posibilidad trunca y el otro brazo del diagrama de árbol activado por una hipotética pifia del umpire Larry Barnett.     

Por eso digo que es imposible saber qué hubiese ocurrido si en la reciente Serie Mundial Daniel Murphy no yerra al atacar aquella inocente rolita.    

¿Y si me hubiese quedado a vivir en Múzquiz? 



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