Sobre héroes y hazañas

Heráldica del astrágalo

Lo primero que llama la atención al pronunciar la voz astrágalo es justo su eufonía. El erudito Jean Corominas dice que la palabra astrágalo significa vértebra o taba. El astrágalo es un hueso de seis caras inserto en el tarso del pie y sobresale incluso en animales como el ciervo o el cordero. El astrágalo, por su similitud con los dados, es también conocido como hueso de la suerte o hueso del tobillo.
En múltiples latitudes y durante miles de años los seres humanos han jugado a las tabas con variantes astragológicas de diversos animales. Aún hoy, en Colmenar Viejo España, las personas se divierten al lanzar el huesecillo en busca de fortuna. El astrágalo puede caer como cara o como culo, como saliente o como hueco o hendidura. El astrágalo convexo es feliz; el astrágalo cóncavo es desdichado. La posición estratégica del astrágalo le permite dialogar con el metatarso y con la tibia a un tiempo.
Hemos de pensar en el astrágalo, por el carácter atípico que le confieren sus seis caras y, asimismo, por su rareza nominal como se piensa en los trigramas o en los hexagramas calcados en los carapachos de las tortugas o en los omóplatos de los bueyes: la naturaleza nos quiere decir algo.
Es imposible no relacionar la voz astrágalo con el imperativo de tragar o engullir, pero lo más asombroso es pensar que un hueso de las extremidades inferiores es poseedor de una forma que lo habilita como pieza central del juego, como hacedor de la suerte de los mortales. Porque la heráldica del astrágalo no se reduce a una franja simple temporal o a un puñado de topónimos. Su tradición como hueso de la suerte ha sido avalada durante siglos y en una anchurosa dimensión geográfica.
El astrágalo, por su posición anatómica estratégica, constituye o conforma la unión entre el pie y la pierna, esto es, el tobillo. Y es inquietante y perturbador saber que en esa intersección radica, al echar los dados o tabas al aire, nuestra fortuna en el mundo.
Por su destino como predictor de los avatares de la dicha humana es posible rebautizar a este curioso hueso hexagonal como el astrágalo de Delfos.


gilpradogalan@gmail.com