Sobre héroes y hazañas

Antonio Machado: hoy es siempre todavía

En Segovia cumplió una franja de su arco biográfico el enorme poeta sevillano Antonio Machado, autor de Campos de Castilla y de numerosos versos que fueron musicados por el cantautor español Joan Manuel Serrat.  Acaso las más famosas líneas cantadas por Serrat sean: “Murió el poeta lejos de su hogar/le cubre el polvo de un país vecino/al alejarse le vieron llorar/caminante no hay camino/se hace camino al andar”. La pieza Cantares está  compuesta o configurada por tres estrofas de Antonio Machado y tres estrofas de Serrat. Y es que, en efecto,  Antonio Machado murió en Colliure en la franja fronteriza entre Francia y España el 22 de febrero de 1939 tras  padecer una dolorosísima travesía junto con su hermano José y con su madre.
Antonio Machado murió el 22 de febrero y su madre Ana Ruiz tres días después. El poeta tenía 64 años y su madre 88. En Segovia pude leer la emotiva y entrañable carta que Machado envía al crítico y ensayista español José Bergamín, autor de El arte de birlibirloque. Birlibirloque, como sabemos, es por arte de magia o encantamiento: “Le sacaba caramelos de las orejas por arte de birlibirloque”. En esa misiva Machado utiliza el adjetivo impeorable que surgió por adaptación analógica. Si de la palabra mejor formamos inmejorable; de la palabra peor pudo inventar impeorable. Antonio Machado le dice a Bergamín que estaba sufriendo condiciones o circunstancias impeorables. En el gabán del autor de Proverbios y cantares encontraron el último verso de Antonio Machado: “Estos días azules y este sol de la infancia”.
Hoy recordamos a Antonio Machado cuyos versos presiden esta aproximación “Ayer es nunca jamás y hoy es siempre todavía”. El legado poético de Antonio machado es incalculable por decir lo menos. El poeta se desdobló con fortuna como pensador y nos dejó veros cincelados con una transparente sencillez que estremece: “Mi corazón espera/también hacia la luz y hacia la vida,/otro milagro de la primavera”.
 Recuerdo que en aquella ocasión durante la visita a la casa de Antonio Machado la guía turística nos dijo una frase dolorosa, dilacerante, después de mostrarnos el billete de tren de segunda clase que usó el poeta: “Porque Antonio Machado nunca tuvo casa propia”. Y yo pensé en el afamado emblema de Juan de Horozco y Covarrubias: El mundo como morada. Porque el mundo fue la casa donde vivió Antonio Machado, el poeta que murió lejos de su hogar el 22 de febrero de 1939.


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