Sobre héroes y hazañas

Alemania en los mundiales: evocación personal (tercera y última)

En 1986 publiqué Exhumación de la imagen, un poemario que tiene como almendra la reflexión lírica acerca de la muerte de mi padre. Gocé el triunfo de Argentina sobre Alemania y sembré un palíndromo en aquel libro: “severo revés”. Era el inicio de un dilatado periplo en las pistas de la palindromía. Aquí me detengo.La final del mundial de Brasil 2014 era la oportunidad áurea para que Argentina, por fin, venciera a sus feroces rivales germanos. Ningún equipo europeo había ganado la Copa en América y, además, Argentina repletaría el estadio con foróforos suyos (70 000 fanáticos en el estimado). El partido, tenso y trabado, fue resuelto gracias a la intervención de dos jugadores cuyos nombres  empiezan con la letra M: Manuel Neuer y Mario Gödze. Sobre el arquero teutón escribí:Se dice que a los porteros de gran estatura se les bate con tiros rasos y colocados (Neuer mide 1.93 mts.). Incluso en ese tipo de trallazos a ras de pasto Neuer vigiló la portería con mirada aquilina. Imposible dejar de costado aquella estampa de la vibrante final en el Maracaná: el mejor jugador del mundo perfilándose para impactar de zurda hacia el arco de Neuer. Messi había sembrado a varios defensas germanos y jaló del gatillo con la malditez venenosa de su genialidad y cruzó el disparo. Aun en ese trance Manuel Neuer se lanzó puntual a la cita para espiar de cerca la trayectoria del esférico. Se suele pecar, avisa la teología moral, de pensamiento, palabra, obra y omisión. Deploro haber omitido el nombre de Manuel Neuer. Ahora puedo  decir: Brasil 2014 fue el mundial del portero Neuer. Acerca de Götze –el jugador más joven en calzar la casaca de la selección alemana después de Uwe Seeler- sólo digo que la premonición fue certera: el Messi alemán, como se le apodaba antes del mundial, resolvió con magistral elegancia al bajar con el pecho un exquisito pase de André Schürrle. Y cumplió la profecía alentada por Löw: “Tienes que demostrarle al mundo que eres mejor que Messi y que puedes decidir el partido con un gol”. Alemania conquistó de este modo su cuarta Copa: emparejó a Italia y se puso a sólo una de Brasil, la víctima mayúscula en su propio país cumplió un papel vergonzante.Sé que el escepticismo conquista nuestro ánimo cada vez que cumplimos años, pero la frase de Gary Lineker no envejece: “El futbol es un juego simple que inventaron los ingleses: 22 hombres persiguen un balón durante 90 minutos y, al final, los alemanes siempre ganan”. 


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