Sobre héroes y hazañas

Adam Ruvalcaba y Carlos Illescas: Dos torreones verbales de ida y vuelta

Adam RubalcavaPoeta y palindromista, Adam Rubalcava cobró fama al ser incluido y comentado por Tito Monterroso en La letra e. Su frase contralectural más famosa es: “Adán no calla con nada”. Sus frases son apotegmáticas. Todas –salvo “Zulema, dame luz”- inician con la primera letra del alfabeto.Tito Monterroso escribe: “Por el artículo de Cervera me entero de que Adam nació el 5 de mayo de 1892, de manera que murió a los 92 años, si bien él había llegado ya al momento en que se presume de tener muchos más, como suele suceder con los que sobrepasan los ochenta, que incluso piensan que ya nunca se morirán.

Cuando leyó un ensayo mío sobre palíndromas (él prefería el término “correcto” palíndromo) me dijo algunos de su cosecha, y un día me envió la lista de los que consideró más aptos suyos. Conservo su hoja mecanografiada y firmada en julio de 1968, encabezada así: surtido rico de palíndromos/ dedicado a Carlos Illescas y a Augusto Monterroso/los hizo el niño Adam Rubalcava”. Y aquí detengo la cita porque, en efecto, los palindromistas son/somos niños-niños/niños-adolescentes o niños-adultos, pero siempre niños. El estado mental jamás envejece. Va la lista de frases que envió el niño Rubalcava (de 76 años) a Tito Monterroso: 


1.A Dafne atar a la rata enfada

2.Acá solo Tito lo saca

3.Adán no calla con nada

4.Amar desea Lola ese drama

5.Ánimo de loco le domina

6.A su mal no calla con la musa

7.Allí vaga la gavilla

8.Ana lleva al oso la avellana

9.Anímase Belisario. Irá si le besa mina

10.Así me trae Artemisa


Carlos Illescas

Imaginativo, lúdico y lúcido, Carlos Illescas (Guatemala, 1919) vertió su talento en recipientes poéticos y en palíndromos de impecable hechura. Logró, como Gerardo Diego en su momento, la feliz conjunción de la herencia lírica clásica y la ebullición de las vanguardias. Su legado verbal es múltiple, diversiforme. En 1983 le fue concedido el Premio Xavier Villaurrutia por su poemario Usted es la culpable. Aquí Illescas se desdobla como palindromista, aunque en sus propuestas de lectura doble siempre respira la poesía:


1.Oíd, Adonais: Asia no da; ¡dio!

2.Onís es asesino

3.Sé verla al revés

4.Somos laicos, Adán, nada social somos

5.Somos seres sosos, Ada, sosos seres somos 


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