UNO HASTA EL FONDO

Oportunidades de negocio

Se desmayaba la tarde de un crepúsculo de invierno. Aigoeeei, prosa poética y toda la cosa. Gil leyó entonces que el director general de Cementos Chihuahua revisaba su capacidad instalada, hacía presupuestos y afirmaba: “No podemos ser selectivos, tenemos que respetar a nuestros clientes en ambos lados”. El empresario se refería al muro que Trump, Build that wall, pretende construir en la frontera.

Así lo leyó Gil en su periódico El País. Este hombre ve en la construcción del muro una oportunidad de negocio. Si hay que vender cemento, aunque sea a Mr. Trump, faltaba más. Ciertamente de los 3 mil kilómetros de frontera, un tercio ya tiene bardas metálicas levantadas por órdenes de Clinton en 1993, pero lo que falta podría ser un gran negocio para Cementos Chihuahua, que cuenta con 70 por ciento de su negocio en Estados Unidos y 30% en México.

Gamés sabe que muchos empresarios vieron una oportunidad de negocio al apoyar a Hitler, y así les fue, muchos de ellos terminaron en campos de concentración; del mismo modo, Gilga imagina que empresarios audaces hicieron buenos negocios con Al Capone y terminaron cocidos y cosidos a balazos. En fon, cada quien sus negocios, cada quien su moral que, como se sabe, no es un árbol que da moras: la moral es un árbol que da mareos.

Escribe David Marcial Pérez de su periódico El País una verdad: “Pensando en los intereses de Cementos Chihuahua, le convendría más que finalmente Trump cumpliese su promesa y la barrera fuera alta y gruesa y de hormigón armado”. Ya de plano la muralla china de la frontera norte de México. Levantas una piedra y aparece un miserable. No somos nada.

Ustedes no están para saberlo, pero Gilga ha empezado las negociaciones para venderle a Trump el Zócalo de Ciudad de México. Ay, no se pongan sus moños, vamos a ganar buen dinero.

Más negocios

Gil lo vio en su noticiero 10 en punto con Denise Maerker y lo leyó en su periódico Reforma en una nota de Mauro de la Fuente. Las balaceras en Matamoros son cosa de todos los días; sale usted a la calle y, si tiene suerte, las balas silban en sus oídos. Entonces, Juan David Hernández Rojas encontró sin saberlo una oportunidad de negocio e inventó, con ayuda de sus padres, una mochila antibalas.

El niño Juan va a la primaria Lázaro Cárdenas y para aumentar su precaria seguridad imaginó una mochila con placas metálicas que impiden el paso de los proyectiles emitidos por las armas de los sicarios. Además, la mochila ha sido dotada de un GPS, una alarma de emergencia, una lámpara, luces reflejantes y un cargador USB para teléfono celular. Aigoeei.

Gil quiere una mochila como la del niño Juan para ir a la colonia Buenos Aires, o a Tepito, o a la Condesa. Si las vendemos a la ONU para que este respetable organismo las distribuya en países con serios problemas de violencia, nos hinchamos de ganar dinero, recogemos el billete a paletadas. ¿Sí o no? Por algo se llama oportunidad de negocio. Para empezar, la SEP debe comprar dos millones de mochilas antibalas y dotar a nuestros niños de este equipo. La verdad, el negocio pinta mejor que el del cemento para el muro, más noble además. ¿Cómo la ven? Dicho esto sin afán alguno de un albur educativo.

Propuestas

Quizás en un cruce de sendas del destino Gil encuentre al director de Cementos Chihuahua y a la familia Hernández Rojas y todos juntos encuentren una oportunidad de negocio. Gilga ha fabricado zapatos de boligoma. Para migrantes que quieren pasar al otro lado y se topan con el muro: se acabó el problema, un salto y con todo y muro están en el gabacho, ¿cómo la ven? Dicho esto sin el menor afán de un albur que se estira.  

El otro producto es más simple: un muro de papel maché: más barato, más bonito, menos amenazante. Lectora, lector, ¿cómo ven estas oportunidades de negocio?

Sí, como todos los viernes, Gil toma la copa con amigos verdaderos. Mientras el camarero trae la bandeja con la botella de Glenfiddich, Gamés pondrá a circular la frase de Quevedo por el mantel tan blanco: Aquel hombre que pierde la honra  por el negocio, pierde el negocio y la honra.

Gil s’en va

gil.games@milenio.com