UNO HASTA EL FONDO

Tláhuac y sus alrededores

Ah, los lectores de ‘La Jornada’: a las estatuas de marfil: ¡uno, dos y tres así! Y así se quedan, hasta el fin de los tiempos. Ahí va un navío, un navío cargado de… ¡Osorio! En fon

Gil no quisiera pasar como un miembro de la mafia del poder, nomás faltaba que lo chupara el diablo, pero con la pena: el hombre a quien ha defendido Liópez, Rigoberto Salgado, delegado de Tláhuac, había ingresado en la nómina de la delegación a cinco familiares y algunas personas digamos cercanas a El Ojos. Gamés lo leyó en su periódico El Universal: Nancy Cortés, “pareja sentimental de El Ojos”, Gil no sabe qué siente cuando lee “pareja sentimental”, algo muy raro, ¿no sería mejor escribir novia?, una novia le da importancia y densidad a una relación; Griselda Cortés y Arisele Cortés, hermanas de “la pareja sentimental”, también alcanzaron salario en la delegación; luego vienen la hermana y el sobrino de El Ojos, Sara Pérez y Christian Salgado, caracho, no olviden la lectora y el lector que todos estos trabajaban en la delegación y cobraban sus buenos dineros.

Luego, por no dejar, Rigoberto Salgado le dio empleo a Betuel Beltrán, jefe de Aguas de la delegación con una averiguación previa del tamaño de un avión y a sus hermanos Édgar y Lucy. Muy bonito, the paradise. Y Dice Rigoberto Salgado que él no sabe nada de las operaciones del criminalazo de Tláhuac. Y dice Liópez que todo esto es una maniobra para enlodar a Morena. Gilga cree que Liópez ha cometido un error garrafal, defender a un criminal. No es la primera vez, por cierto. Salgado acabará con sus huesos en la cárcel y Liópez acusará a la mafia en el poder y, al mismo tiempo, defenderá sin querer queriendo, diría el clásico, a una banda criminal. Como lo oyen.

81 ejecuciones del Patrón

El muy probable cómplice del honestísimo Rigoberto Salgado, El Ojos, ordenó 81 ejecuciones y desató medio centenar de balaceras entre octubre de 2016 y junio del año que corre rumbo a la nada. Gil lo leyó en su periódico El Financiero: Eduardo Gutiérrez, uno de los gurúes (buroes, en fon) de Gamés en materia de seguridad e inseguridad, asegura, a través de Lantia Consultores, empresa de la cual forma parte, que Felipe de Jesús Pérez asesinó a 33 personas en Iztapalapa, 21 en Coyoacán, diez en Tláhuac, nueve en Tlalpan, siete en Xochimilco, una en Magdalena Contreras.

Mientras expandía su territorio, su violencia aumentaba. Dos bandas se disputan Ciudad de México: la mafia de Tláhuac y la Unión. Rigoberto Salgado insiste en que él no vio nada, no oyó nada, no sintió nada (sin albur). El primero y el último que dice que le cree es Liópez. Anjá. Por cierto, los operadores de El Ojos daban una clave: “Somos gente del Patrón” y a darle vuelo a la hilacha del crimen. Si habían caído en la cárcel, de inmediato eran liberados.

Venezuela

Ah, los defensores de Maduro. Su periódico La Jornada fabricó esta primera plana: “Ocho millones de venezolanos avalan la Constituyente”. “Llega la Asamblea con ‘gran legitimidad’, afirma Maduro”. La “Rayuela”, ese breve editorial del diario, decía esto: “A Trump y asociados les quedan dos pasos que dar contra Venezuela: bloqueo económico y comercial y la intervención militar”. Los editores de La Jornada viven en el año de 1973. Sigan allá, señores y señoras. Al menos son más transparentes estos editores: en La Jornada se apoya decididamente a Chávez y a Maduro, a su régimen, al golpe de Estado que significa la Asamblea Constituyente; el partido de ellos, en cambio, y Liópez son más turbios: dicen pero no dicen, apoyan en secreto. Gil los felicita. Solo llevamos ciento y tantos muertos. Cosa de esperar para mejorar la marca. ¿O no? Ustedes digan.

Por cierto, el Frente Popular Francisco Villa y el SME insultaron y amenazaron a los venezolanos que protestaban frente a la embajada de Venezuela en México: “Perros de Trump”, “Chávez está vivo”, “gatos del imperio”. Ah, los lectores de La Jornada: a las estatuas de marfil: ¡uno, dos y tres así! Y así se quedan, hasta el fin de los tiempos. Ahí va un navío, un navío cargado de… ¡Osorio! En fon.

Todo es muy raro, caracho, como diría Santa Catalina de Siena: ¡Basta de silencios! ¡Griten con cien mil lenguas! Porque por haber callado, el mundo está podrido.

Gil s’en va

 gil.games@milenio.com