UNO HASTA EL FONDO

La política en el PAN

Dicen algunos analistas que ‘El Chico Maravilla’ se agandalló. Tienen razón, la política se trata de eso, de derrotar a los rivales. Recuerden: que no salga de noche el que no quiera ver fantasmas. Por cierto, no hay que confundir el tablero de la política con las acciones de gobierno.

Cuentan los que saben que El Chico Maravilla bebía a grandes sorbos su Choco Milk. Entre trago y trago les decía a los integrantes de su círculo cercano de colaboradores: una elección abierta, sí chucha, cómo no. Ricardo Anaya abandonó su asiento y se pasó una mano por la cabeza y su moderno corte a la brush. Este trascendido, como todos los trascendidos, es falso, pero la miga de la breve historia es verdadera: ¿por qué rayos tendría yo que salir desnudo a la calle si tengo un guardarropa muy considerable? ¿Para que seis senadores me quiten la posibilidad de ser candidato del Frente Ciudadano? Alfred, recuérdame qué porcentaje de los consejeros del partido está conmigo. Pensamos que alrededor de 85 por ciento, joven Ricardo Tapia Anaya. Entonces, Alfred, ¿qué opinas? Solo un tonto abriría la elección, joven Ricardo. ¿Y parezco un tonto, Alfred? No, Joven Maravilla. En un cómic, las cosas ocurrirían así; en la realidad, también. Anaya tiene la sartén por el mango y no la va a soltar, más bien va a freír en ella a sus adversarios políticos. ¿Margarita Zavala dará el salto a una candidatura independiente? Si no lo ha considerado, tendría que considerarlo ya a todo vapor. ¿Esta fractura en el PAN será grave? Para utilizar el lenguaje de los tiempos: Gil no cree que sea un daño estructural. Saldrán lastimados y los timados en los pisos cinco y seis, nada que no pueda repararse. Dicen algunos analistas que Anaya se agandalló. Tienen razón, la política se trata de eso, de derrotar a los rivales. Recuerden: que no salga de noche el que no quiera ver fantasmas. Por cierto, no hay que confundir el tablero de la política con las acciones de gobierno, que no deben ser nunca la misma cosa. ¿Cómo ven a Nicoló Gilga dei Machiavelli?

Frente a frente

Alejandra Barrales, Ricardo Anaya y Dante Delgado caminan del brazo. La crisis interna del PAN afectará al frente. Seguramente no, al frente lo afectarán las decisiones del frente. Por eso han rechazado decidir en el acto el método para la elección del candidato presidencial. Tic-tac-tic-tac. Faltan cinco días para que venza el plazo del registro de candidatos independientes. ¡Corran! Porque si no corren, se van a ir a su casa, y Margarita la primera. Los políticos, cavila Gil, deben ser necios solo si van ganando; si la casa pierde, la necedad tiene que convertirse en pragmatismo. Pregúntenle a Gilga, un pragmático por excelencia. El mundo ha cambiado mucho, y la mente de Gamés que a cada rato en sus artículos quiere poner emojis: el de la carita desesperada, el del señor de las pesas, la señora que baila. En fon, mejor palabras: Anaya se la juega toda, si gana, ganará todo.

TLC

Gil no atendió como se debe a la noticia más importante de estos días, y muchos días. Solo dos diarios la pusieron en su primera plana, sus periódicos MILENIO: “IP: de seguir ataques de EU, adiós al TLC”,y El Financiero: “Iniciativa Privada: posible, abandonar negociación del TLCAN”. “El sector privado planteó la posibilidad de dejar la negociación del TLCAN y esperar al siguiente Presidente de Estados Unidos para llegar a un nuevo acuerdo, si hay condiciones que México pueda cumplir (…). Cabe la posibilidad de que nos levantemos de la mesa por la razón de que los socios pidan circunstancias que México no puede cumplir, que no van con la realidad y que es muy diferente a la de hace 25 años”. Cómo la ven, dicho sea esto sin la intención de un albur comercial. Estimado señor Liópez, amigos del frente, Enroque (sí enroque) Ochoa Reza y taxis que lo acompañan, ¿le han encargado a un equipo de trabajo y desde ya un estudio de lo que será México sin el TLC? Gilga jura que no, todos estos políticos actúan como si el mundo no existiera. Allá ellos.

Es como es

Amigos y amigas que no malquieren a Gamés le mandan comunicaciones importantes, ésta es una de ellas:

“Entra un sicópata a una tienda en algún lugar de Estados Unidos:

—Me da por favor un rifle de asalto con mira telescópica y 400 cartuchos útiles, y una caja de penicilina.

—Perdón, señor, pero no podemos venderle antibióticos sin receta”.

Caracho, todo es muy raro, como diría Enrique Tierno Galván: La política ha dejado de ser una política de ideales para convertirse en una política de programas.

Gil s’en va

gil.games@milenio.com