UNO HASTA EL FONDO

Venezuela, de nuevo

La respuesta de ese país al activismo mexicano en la reunión de la OEA era obvia: México no tiene calidad moral después de la desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa y de los asesinatos de periodistas. México tiene muchos problemas, grandes, pero está lejos hervir en el agua venezolana

Gil caminaba sobre la duela de cedro blanco del amplísimo estudio sin comprender, sin saber nada de nada, perdido en el espacio. Según su periódico La Jornada se iniciaba una “nueva embestida contra Maduro encabezada por EU”: “El segundo round del encontronazo que se produjo en mayo entre la representación de Venezuela y el bloque liderado por Estados Unidos, el secretario de la OEA, Luis Almagro, y México comienza este lunes en Cancún”.

Se trata de una nota de las enviadas Blanche Petrich y Georgina Saldierna. Gil lo ha visto antes: la izquierda se convierte en derecha: ahora resulta que Trump y antes Obama pretenden hacerle daño al gobierno revolucionario de Nicolás Maduro. Para darse de topes contra las paredes. En el texto de ambas periodistas, Gamés leyó una línea que lo sublevó: “El texto (de los países opositores al gobierno de Maduro) exige a Caracas la liberación de los ‘presos políticos’, (¡entre comillas!) Y la suspensión para la elección de una nueva asamblea constituyente que sustituiría al actual Poder Legislativo”. O sea, el disidente y opositor Leopoldo López no existe, tampoco Zambrano, Lugo, De la Ossa, Guevara García, y los militares Del Nogal, Romero, Moreno, Peña, Montero, Matute.

Gil se llevó los dedos índice y pulgar al nacimiento de la nariz y meditó: en qué momento La Jornada se convirtió en un diario de derecha que apoya la represión, y cuándo periodistas respetables fueron capaces de defender a un gobierno que asesina a sus disidentes, ¿les parecen pocos 74 muertos en la calles? ¿Una locura? No, un ejercicio miserable de sectarismo, dogmatismo, mesianismo y falta de solidaridad pura y llana: si piensas como yo eres preso político: si no, no existes y púdrete en la cárcel. Incroyable!, diría un amigo afrancesado de Gilga.

Si ese tiempo pudiera volver

La respuesta de Venezuela al activismo mexicano en la reunión de la OEA era obvia: México no tiene calidad moral después de la desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa y de los asesinatos de periodistas. México tiene muchos problemas, grandes, pero está lejos hervir en el agua venezolana.

Las periodistas Petrich y Saldierna mezclan el agua con el aceite y la mermelada con el chipotle: “Hace 55 años Cuba fue expulsada de la OEA en la asamblea general de Punta del Este, cuando el país declaró su vía al socialismo. Hace ocho años, en 2009, luego de un veto que duró 47 años, la OEA finalmente derogó la sanción y dejó abierta la puerta para el reingreso de Cuba”.

La mirada de Gilga se perdió en el horizonte: el pensamiento estático todo lo salva: estas periodistas creen que el mundo de 1962 es similar al mundo de 2017. ¿Se puede añadir algo? Sí. No solo existe la acción política, también hay libros en los cuales se puede aprender historia. Un grito desgarrador estalló en el amplísimo estudio: ay, mis hijas, periodistas y militantes y activistas.

Fidel, la revolución, el imperialismo yanqui, el Che Guevara, Camilo, cubanito soy señores, un rubí cinco franjas y una estrella, Martí se los prometió y Fidel se los cumplió, el cuero de manatí con que el yanqui te golpeó, y en fon, allá en ese planeta se quedaron a vivir. Gil les mandará el Diario del Ché, el Libro Rojo y las obras de Kim Il Sung.

74

Venezuela abandonó la reunión de la OEA. La canciller venezolana afirmó que no reconoce la reunión ni las conclusiones de ella. En Caracas un joven murió de un disparo y seis personas resultaron heridas durante unas protestas contra Maduro. Van 74 muertos en dos meses y medio. La situación económica podría llegar a una crisis humanitaria. Oigan, periodistas combativas: ¿de todo esto es culpable el imperialismo yanqui? Dioses, ¿y si pensáramos de una forma menos dogmática? ¿Con la OEA o sin la OEA ganaremos la pelea?

Presos políticos, 74 muertos, intentos de clausurar las instituciones, crisis financiera, desesperación, protestas, en fon. ¿Eso defienden, señores y señoras de La Jornada, dirigentes de Morena, activistas del PRD? Ups, todo esto se parece mucho a una complicidad desvergonzada.

Todo es muy raro, caracho. Como diría Albert Camus: La tiranía totalitaria no se edifica sobre las virtudes de los totalitarios, sino sobre las faltas de los demócratas.

Gil s’en va

gil.games@milenio.com