UNO HASTA EL FONDO

La puerta se cerró detrás de ti

Que si el frente corrompe al PAN, que si Anaya ha empujado al partido a un abismo sin principios. En todo caso, el PAN renunció a sus ideales, cualquier cosa que esto quiera decir, cuando Vicente Fox ganó la Presidencia. El poder lava los colores de los ideales.

Repantigado en el mullido sillón del amplísimo estudio, Gil pensaba en la inmortalidad del cangrejo. ¿Por qué se asocia la inmortalidad con los cangrejos? Nadie lo sabe. Cuando dejó atrás esa forma eterna del tedio, Gamés repasó las diversas formas en que se ha tratado la noticia de la renuncia de Margarita Zavala al PAN. La prensa en pleno ha calificado este hecho como una seria fractura panista. No pocos comentaristas de fuste y fusta afirman que la renuncia cimbra al PAN, al posible Frente Ciudadano por México y favorece al PRI y a Liópez. Todo esto en un solo envión. Gilga sabe que los buenos analistas suelen dar pasos de más, su inteligencia va siempre por delante de la realidad.

Gilga medita: ¿no es verdad que al llegar al poder se terminan los ideales para dar lugar a los programas? Que si el frente corrompe al PAN, que si Anaya ha empujado al partido a un abismo sin principios. En todo caso, el PAN renunció a sus ideales, cualquier cosa que esto quiera decir, cuando Vicente Fox ganó la Presidencia. El poder lava los colores de los ideales. Un intenso olor a almendras dulces, diría el clásico, se esparció en los interiores de Acción Nacional.

Adiós para siempre

¿El Chico Maravilla tenía que regalarle a Margarita la candidatura panista a la Presidencia? ¿De parte de quién? ¿Dónde se ha escrito que el reconocimiento, antes de que existan los candidatos reales, sea una razón suficiente para obtener una candidatura sin el apoyo del partido? Felipe Calderón había fustigado a quienes siendo parte del partido no estaban de acuerdo con él. Entonces nadie afirmó que se trataba de un atropello, un agandalle. En fon. Si acaso, Ricardo Tapia Anaya, cometió el error garrafal (si los errores no son garrafales, no son graves) de no ofrecer un menú de posibilidades: secretaria general, diputada, senadora, en fon. Nada le ofrecieron, Margarita se va del partido con una mano atrás y otra adelante, a la aventura de una candidatura independiente. Dicen los que saben que la decisión llevará a Margarita al rincón del 10 por ciento de preferencia, si bien le va. En cambio, se quedan los senadores rebeldes que se encargarán de hacerle la vida de cuadros a Ricardo Anaya. Gilga no comentará nada a propósito de quienes en sus comentarios sobre Margarita han desatado una lluvia misógina. Lo dicho, como dicen los filósofos, y Cratilo: un candadito nos vamos a poner, el que se lo quite va a perder. Luis Demetrio, gran analista político, explica: “la puerta se cerró detrás de ti y nunca más volviste a aparecer (…) no supiste soportar las penas que nos dio la misma adversidad…”

Adivine mi prosa

El Che Guevara quiso destruir al capitalismo y se convirtió en una marca registrada. Boinas, botones, camisetas, libros, postales y la gran fotografía de Alberto Korda, con ustedes, el galán revolucionario, guapo, combativo. Murió hace 50 años en Bolivia enamorado de su propia muerte. Gil propone este párrafo para que el lector descubra quién lo escribió:

“El odio como factor de lucha; el odio intransigente al enemigo que impulsa más allá de las limitaciones naturales del ser humano y lo convierte en una efectiva, violenta, selectiva máquina de matar”.

Marque con una X a quien usted considere el autor de estas frases no del todo tolerantes:

A) José Stalin

B) Kim Jong-un

C) Ayatola Jomeini

D) Ernesto Guevara de la Serna

El baúl

Gil subió al ático y abrió el viejo baúl de los recuerdos. Recuperó la empolvada boina, el sarape, el bombo legüero, la zampoña, los botones del Che. Disfrazado de un hombre de los años 70, Gilga cantó: aquí se queda la clara, la entrañable transparencia, de tu querida presencia, comandante Ché Guevara. Aprendimos a quererte, y en fon.

Cuánta admiración dilapidada, habría escrito Elias Canetti. Un día Gilga pensó que de verdad el Che era un gran hombre, sin considerar que se había convertido en una fría máquina de matar. ¿Qué elogian quienes se han dedicado a hacer la biografía de Guevara? ¿La violencia revolucionaria o la búsqueda de un mejor lugar para vivir? Gilga sabe que al paso de los años no quiere tener nada que ver con una fría “maquina de matar”. ¿Usted, lectora, lector?

Todo es muy raro, caracho, como diría Nietzsche: Todo idealismo frente a la necesidad es un engaño.

Gil s’en va

 gil.games@milenio.com