UNO HASTA EL FONDO

Sueños de sueños

¿Anaya puede parecerse a Macron? No, nunca, jamás, 'never in the life'. Aun cuando ambos tengan 39 años. Macron ha escrito novelas. El panista, ¿ha leído a Octavio Paz, a Rulfo? No ha leído ni papa

Gil leyó en su periódico Reforma el artículo de Germán Martínez: “¿Anaya, Macron mexicano?”. Un ataque de pánico tomó el cuerpo y la mente de Gamés que, por cierto, no quiere molestar a los panistas y ex panistas, pero caracho, ¿nos hemos vuelto locos? Escribe Martínez: “Si Anaya quiere ser Macron, necesita dos ingredientes finales: abrazar con fe el credo liberal y exhibir tacto, reserva y cautela para sentar a acordar en una mesa a Margarita Zavala, Rafael Moreno Valle y Juan Carlos Romero Hicks. Lo debe hacer pronto. Los nubarrones del Estado de México le pueden ensombrecer el horizonte”.

Gil se llevó los dedos índice y pulgar al nacimiento de la nariz y hesitó como parte de sus cavilaciones: ¿Anaya puede parecerse a Macron? No, nunca, jamás, never in the life. Para abrir boca, el joven Macron fue asistente de Paul Ricoeur. Si la lectora y el lector no saben quién es Ricoeur, Gilga da un paso al frente: Ricoeur es uno de los pensadores más serios de la Francia de la posguerra. En 1956, Ricoeur obtuvo una cátedra en la Sorbonne. Desde entonces todo sería un camino hacia las alturas. Gilga conoce bien dos libros fundamentales de Ricoeur: Sobre la interpretación. Un ensayo sobre Freud, publicado en México por la vieja editorial Siglo XXI editores, y Tiempo y narración, tres tomos también de Siglo XXI, que Gamés conserva como arduas joyas del pensamiento occidental. Los jóvenes estudiantes combativos atacaban duramente a Ricoeur y le llamaban payaso al servicio del gobierno. Entonces él decidió abandonar Francia e irse a vivir a Chicago. Así pasa cuando ocurre.

Comparación

Gil afirma esto: las comparaciones son odiosas. Es verdad: no se puede comparar al Joven Maravilla con Macron, aun cuando ambos tengan 39 años. Macron ha escrito novelas y ha tenido la decencia de dejarlas inéditas para dedicarse a la vida política. Además admira la poesía de René Char y debe conocer casi de memoria Furor y misterio. En consecuencia, Gil juraría que Macron conoce las obras de Robert Desnos, Louis Aragon, André Breton, Henri Michaux.

El Joven Maravilla, ¿ha leído a Octavio Paz, a Rulfo? ¿Sabe de la revista Barandal, se ha acercado a las obras de los muralistas? Con la pena, pero Gamés apuesta doble contra sencillo: Anaya no ha leído ni papa. Para quienes creen que la cultura es inútil en la política, el caso de Macron los desmiente. Oh, sí. 

Escribe Germán Martínez que Salvador Nava Martínez fue el primer candidato independiente. “Toda proporción guardada, un Emmanuel Macron provinciano cuyo liderazgo se gestó en la independencia de los partidos, el corporativismo sindical. Ganó dos veces la alcaldía de San Luis Potosí sin afiliación a ningún partido político”. Gilga cavila: más bien, sin ninguna proporción guardada. La lucha de Nava Martínez fue muy respetable, pero nada que ver con Macron, monsieur Martínez. Ya en serio, no manche: escriba artículos y haga menos proselitismo. Es que de veras.

'Rulfo again and again'

Al señor Víctor Jiménez, director de la Fundación Juan Rulfo, nadie le ha informado que en moscas cerradas no entran bocas, o como se diga. Insiste en hablar y lleva siempre en la punta de la lengua a Juan Rulfo: “Obviamente, los políticos están muy interesados en recibir el reflector al lado de Juan Rulfo, por eso es que desde el año pasado avisamos que no era su momento y que, además, si piensan que Rulfo necesita de ellos están mal informados”.

¿De qué habla Jiménez? Si a los políticos les interesara Rulfo, otro gallo nos cantara. Jiménez se imagina a unos políticos haciendo transa con la cara de Rulfo, por Dios, no jale porque cobija, como decía el clásico. 

Se acerca el 16 de mayo, día del centenario del nacimiento de Rulfo y el abogado Jiménez a duro y dale con el pleito, el litigio, las bofetadas: primero se querelló con la academia, luego con los políticos, solo los editores de RB, que publican a Rulfo, le parecen correctos. El día exacto del nacimiento de Rulfo se estrenará en Zurich la ópera Viaje a Comala con música de Germán del Toro y dirección y libreto de Stefan Nolte.

¡Ay!, Gamés no quiere ni que le cuenten la ópera de Comala. Dios de bondad. ¿Rulfo es universal? Desde luego, pero una ópera no entraba en los planes admirativos de Gilga. Por cierto, Juan Pablo, Carlos: corran ya a ese abogado en el cual han depositado la memoria de Juan Rulfo, basta con un agente literario y punto com.

Miguel de Unamuno en el mullido sillón: El cielo de la fama no es muy grande, y cuantos más entren en él, les tocará menos a cada uno de ellos.

Gil s’en va

gil.games@milenio.com